EEUU imponeWASHINGTON (AP) — Estados Unidos impuso sanciones el jueves contra el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, su esposa, y otras tres personas, la medida más reciente de Washington para presionar al liderazgo de la isla, algo que La Habana condenó de inmediato.
Entre los sancionados figura Alejandro Castro Espín, el único hijo del expresidente Raúl Castro y Vilma Espín. Se desempeñó como asesor de la Comisión de Defensa y Seguridad Nacional de Cuba, y estuvo presente cuando Raúl Castro saludó al entonces presidente estadounidense Barack Obama en La Habana durante un histórico encuentro en marzo de 2016. También fue incluido Raúl Alejandro Castro Calis, hijo de Castro Espín.
Las nuevas sanciones se dan a conocer en momentos en que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha estado amenazando a Cuba con emprender acciones militares desde enero —cuando derrocó al mandatario venezolano Nicolás Maduro—, y luego ordenó un bloqueo energético que sofocó los envíos de combustible a la isla. Eso ha provocado apagones graves, escasez de alimentos y un colapso económico en la isla.
Las amenazas cobraron nuevo peso después de que Washington anunció cargos penales contra Raúl Castro el mes pasado. Las sanciones del jueves, anunciadas después de que Trump firmó una orden ejecutiva que amplía las sanciones contra la isla, congelan las propiedades y cuentas bancarias de estos individuos en Estados Unidos. Sin embargo, se desconoce qué tan entrelazadas están sus finanzas con el sistema financiero estadounidense.
Es “bastante improbable” que el presidente de Cuba y otros tengan activos en Estados Unidos, dijo Richard Feinberg, exasesor de seguridad nacional del gobierno estadounidense para América Latina y profesor emérito de economía política internacional en la Universidad de California, campus de San Diego.
Dijo que las sanciones “podrían considerarse preliminares a una intervención o un aumento de la presión sobre el régimen para que llegue a un acuerdo”, y añadió que la retórica de Trump y del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, “podría llevarte en cualquiera de las dos direcciones”.
Díaz-Canel acusó a Trump de hacer “nuevas declaraciones amenazadoras contra Cuba”, y dijo que estas acciones “están dirigidas a reforzar las medidas de bloqueo y el escenario de conflicto entre Cuba y Estados Unidos”.
“Esta ceguera política se añade a las medidas coercitivas aplicadas en las últimas semanas contra nuestro país, diseñadas para dañar al pueblo cubano”, escribió en la red social X. “La agresividad y perversión del gobierno yanqui chocarán con nuestra decisión de enfrentar los peores escenarios y resistir la arremetida imperial”.
Trump dice sobre Cuba: “Nos ocuparemos de eso”
Al preguntársele el jueves si sus sanciones pretenden acelerar el desplome de Cuba, Trump respondió: “Sólo queremos que sea un país bien administrado”.
“El país se está muriendo de hambre y no tiene energía, no tiene petróleo, no tiene dinero, no tiene nada. Tiene una hermosa porción de tierra. Podrían tener hermosos complejos turísticos”, les dijo Trump a reporteros en un evento no relacionado en el Despacho Oval.
Al preguntársele si Cuba está cerca del colapso, señaló: “Está prácticamente colapsada”, y añadió que “nos ocuparemos de eso tan pronto como hayamos terminado” las operaciones militares en Irán.
“Me gusta hacer una cosa a la vez”, expresó Trump.
El mandatario ha intensificado el discurso sobre un cambio de gobierno en Cuba después de que prometió una “toma amistosa” del país si el gobierno de la isla no abría su economía a la inversión estadounidense y expulsaba a los adversarios de Washington.
Rubio, hijo de inmigrantes cubanos que desde hace tiempo ha adoptado una línea dura contra el liderazgo socialista de Cuba, ha dicho que Trump prefiere llegar a un acuerdo con quienes encabezan la isla, aunque también ha expresado sus dudas de que la Casa Blanca pueda alcanzar una resolución diplomática con el gobierno actual.
Los “designados hoy dirigen o financian al régimen y sus esfuerzos por desplegar sus movimientos revolucionarios radicales en Estados Unidos y en todo el mundo”, manifestó Rubio en un comunicado.
Rubio defendió la decisión del gobierno de Trump de imponer sanciones cada vez más estrictas a La Habana, la mayor de las cuales va contra el Grupo de Administración Empresarial S.A., un conglomerado empresarial operado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba.
El máximo diplomático de Cuba condena las nuevas sanciones, diciendo que crean “un escenario de conflicto”
Además de Díaz-Canel, el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, dijo que “la vil inclusión” de Díaz-Canel y otros en las sanciones, incluidas instituciones cubanas y organizaciones de la sociedad civil, “es la última muestra del plan intervencionista estadounidense de presentar a Cuba como una amenaza a la seguridad nacional de los Estados Unidos”, escribió en X.
“Cada acción estadounidense dirigida a construir un escenario de conflicto entre los dos países estará destinada al fracaso”, escribió. “Cada amenaza contra la independencia y soberanía de Cuba tendrá como respuesta más unidad y determinación de nuestro pueblo”.
Las nuevas sanciones, que congelan cualquier activo que los señalados puedan tener en jurisdicciones estadounidenses o cualquiera que ingrese a jurisdicciones estadounidenses, también se aplican a entidades no estadounidenses que puedan hacer negocios con ellos.
Además de los individuos, las sanciones también están dirigidas al Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba; su Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, que promueve los intercambios entre países; Amistur Cuba, un brazo del organismo que supervisa el turismo especializado en la isla; y los Comités de Defensa de la Revolución.
Díaz-Canel, familiares de Castro y otros están en la lista
Díaz-Canel fue elegido personalmente en 2018 para suceder a Raúl Castro. Fue la primera persona en décadas en gobernar Cuba sin apellidarse Castro.
Bajo su mandato, la isla se hundió en la peor crisis económica y energética de la historia reciente, una situación agravada por el incremento en las sanciones impuestas por el gobierno de Trump.
Su esposa, Lis Cuesta Peraza, también apareció en la lista de sanciones. Ella no ostenta el título de primera dama, un título abolido durante la Revolución, pero en la práctica actúa como tal, recibiendo a otros cónyuges como la reina Letizia de España y acompañando a su esposo en viajes oficiales.
Su hijo Miguel Anido Cuesta, quien es hijastro de Díaz-Canel, también enfrenta sanciones.
Es “casi un honor estar en esa ‘lista’. No se cansan del ridículo y la estupidez política”, escribió Cuesta Peraza en X por la noche.
Las nuevas sanciones aumentan la presión sobre el gobierno cubano, pero para nada es la primera vez que Estados Unidos impone sanciones contra jefes de Estado o de gobierno y sus familiares.
Washington sancionó al expresidente sudanés Omar Bashir y al expresidente zimbabuense Robert Mugabe a principios de la década de 2000 y, más recientemente, sancionó a Maduro y a su esposa.
Coto informó desde San Juan, Puerto Rico . La periodista de la AP Andrea Rodríguez en La Habana contribuyó a este despacho.
Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
POR  FATIMA HUSSEIN, DÁNICA COTO and MATTHEW LEE
(AP Foto/Ramon Espinosa)
Senado aprueba2WASHINGTON (AP) — El Senado aprobó un proyecto de ley para financiar a las agencias de control migratorio del presidente Donald Trump a primera hora del viernes, tras semanas de demoras y una fuerte reacción contra un fondo de conciliación no relacionado de 1.776 millones de dólares que amenazaba con descarrilar la propuesta.
Los senadores votaron 52-47 a favor de aprobar la ley de 70.000 millones de dólares que financiará al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) y a la Patrulla Fronteriza durante los próximos tres años, hasta el final del mandato de Trump, luego que los demócratas bloquearan esos fondos durante meses. El proyecto de ley pasará ahora a la Cámara de Representantes, que se espera lo aborde la próxima semana.
La votación final se produjo poco antes de las 5:00 de la mañana, después que los republicanos derrotaran por un margen estrecho los múltiples intentos de miembros de ambos partidos de añadir al proyecto de ley un texto que prohibiera de forma permanente el fondo de conciliación de Trump para aliados que creen haber sido perseguidos políticamente.
Los republicanos superaron el último gran obstáculo durante la noche cuando derrotaron una enmienda propuesta por uno de sus propios miembros, el senador Bill Cassidy, de Luisiana, que habría redirigido pagos del acuerdo de conciliación a miembros de las fuerzas del orden que resultaron heridos cuando una turba de simpatizantes de Trump que buscaba revertir su derrota en las elecciones presidenciales de 2020 asaltó el Capitolio el 6 de enero de 2021.
Las enmiendas pusieron a prueba la unidad del partido y complicaron lo que debería haber sido una votación fácil para los republicanos, que querían mantener el foco en la aplicación de las leyes migratorias en un año electoral. En cambio, pasaron casi un día entero regateando entre ellos sobre si bloquear el fondo de conciliación, incluso después que el fiscal general interino, Todd Blanche, anunció a principios de esta semana que no seguirá adelante.
“Esto se habría hecho hace varias horas si no tuviéramos que lidiar con algunos de los asuntos en torno al fondo”, declaró poco antes de la medianoche el líder de la mayoría del Senado, John Thune, republicano de Dakota del Sur.
El propio Thune ha criticado el fondo, que formaba parte de un acuerdo que resuelve la demanda de Trump contra el IRS por la filtración de sus declaraciones de impuestos y que ha enfurecido a muchos de sus colegas republicanos. Pero durante semanas ha presionado a los senadores republicanos para mantener el proyecto centrado en la financiación de ICE y la Patrulla Fronteriza y evitar añadir nuevas disposiciones que pudieran complicar su aprobación en la Cámara de Representantes.
Aun así, un grupo de senadores republicanos presionó durante todo el día y hasta entrada la noche para bloquear mediante legislación los desembolsos del fondo. Ese esfuerzo se produjo luego que Trump, que ha estado en desacuerdo con el Senado en las últimas semanas, sembrara nuevas dudas sobre el futuro del fondo el miércoles —justo después que el Senado votara para iniciar el debate del proyecto— cuando dijo a los periodistas que es “muy importante” y afirmó: “No sé” si está muerto o en pausa.
Senadores rechazan múltiples intentos de prohibir el fondo de conciliación
La primera votación del jueves por la mañana, un intento demócrata de prohibir el fondo de conciliación, se mantuvo abierta durante varias horas al tiempo que Cassidy y otros dos senadores republicanos decidían si lo apoyarían. La moción demócrata fue derrotada por un margen estrecho cuando Cassidy finalmente votó en contra y los otros dos senadores —Jon Husted, de Ohio, y Dan Sullivan, de Alaska, ambos que se presentan a la reelección este año— votaron a favor.
Luego, el Senado rechazó una segunda enmienda del senador republicano Thom Tillis, de Carolina del Norte, que también habría prohibido el fondo de conciliación, pero habría trasladado el dinero a un fondo separado contra el fraude en el Departamento de Justicia. La mayoría de los demócratas votó en contra de la enmienda, garantizando su derrota, pero más de 10 republicanos la respaldaron.
Tillis sostuvo que el fondo es un lastre político para el partido.
“Si Blanche dice que esto es en gran medida inoperante, ¿por qué no aprovechar este momento para plasmarlo en la ley?”, planteó Tillis. “De lo contrario, están exponiendo a cada uno de nuestros miembros que está en campaña a tener que lidiar con esto entre hoy y el Día de las Elecciones, y eso no tiene sentido para algo con lo que el Departamento de Justicia dice que no van a seguir adelante”.
La enmienda de Cassidy para compensar a los policías heridos fue un reproche directo, ya que los pagos del fondo de Trump podrían haber ido potencialmente a simpatizantes de Trump que golpearon a policías y asaltaron el Capitolio el 6 de enero. Cassidy perdió la reelección el mes pasado después que Trump respaldara a un rival en las primarias.
Cassidy dijo que, pese a los comentarios de Blanche, el fondo sigue siendo parte de un acuerdo vigente y “absolutamente puede usarse”.
El Senado rechazó varios otros intentos demócratas de bloquear o limitar el fondo, incluidas enmiendas para prohibir pagos a acusados del 6 de enero que hirieron a agentes de las fuerzas policiales.
El líder de la minoría del Senado, Chuck Schumer, demócrata de Nueva York, afirmó que los republicanos ahora están “dejando a los contribuyentes depender de nada más que una promesa del arreglador personal de Donald Trump. Eso no es rendición de cuentas. Eso es un salvoconducto”.
Fondos para ICE y la Patrulla Fronteriza se han retrasado durante meses
La promulgación del proyecto de ley para financiar a ICE y la Patrulla Fronteriza pondrá fin al bloqueo de los demócratas, que exigían cambios de política tras las muertes a tiros de dos manifestantes por parte de agentes federales en enero.
Los republicanos del Senado recurrieron a una maniobra procedimental compleja para sortear el filibusterismo y aprobar la ley presupuestaria sin votos demócratas. Pero hicieron falta semanas para llevar el proyecto al pleno del Senado al tiempo que los republicanos sorteaban diversos obstáculos para su aprobación creados por Trump y la Casa Blanca —incluida una propuesta de 1.000 millones de dólares para la seguridad de la Casa Blanca y el salón de baile de Trump que finalmente desecharon, y la férrea reacción bipartidista contra el fondo de conciliación.
Los demócratas señalan que cualquier proyecto de financiación para el Departamento de Seguridad Nacional debe imponer restricciones a las autoridades federales de inmigración, incluidas una mejor identificación para los agentes federales y un mayor uso de órdenes judiciales, entre otras exigencias.
Después que agentes federales abatieran a los manifestantes Renee Good y Alex Pretti en Minneapolis, Trump aceptó una solicitud demócrata para que el proyecto de Seguridad Nacional se separara de una medida de gasto más amplia que se convirtió en ley. Pero las negociaciones bipartidistas no llegaron a ninguna parte, y la financiación del departamento expiró a mediados de febrero sin un acuerdo sobre cambios en las tácticas de control migratorio del gobierno de Trump.
El Congreso finalmente financió el resto del Departamento de Seguridad Nacional a finales de abril con apoyo demócrata, pero el ICE y la Patrulla Fronteriza han permanecido sin financiación regular.
Los periodistas de The Associated Press Kevin Freking y Lisa Mascaro contribuyeron a este despacho.
Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
JOEY CAPPELLETTIcovers Congress for The Associated Press. He previously reported on Michigan politics for AP.
POR  MARY CLARE JALONICK and JOEY CAPPELLETTI
(Foto AP/J. Scott Applewhite)
Admi TrumpWASHINGTON (AP) — El presidente Donald Trump tiene prisa por reconstruir el muro arancelario que la Corte Suprema derribó hace menos de cuatro meses.
Esta semana, la administración propuso imponer aranceles de dos dígitos a productos de decenas de importantes socios comerciales de Estados Unidos, tras una investigación sobre importaciones de bienes presuntamente fabricados con trabajo forzoso. Y es probable que se impongan más aranceles.
Según la propuesta presentada en Washington el martes por la noche, 16 economías —entre ellas Canadá, México, la Unión Europea, Taiwán y el Reino Unido— se enfrentarían a aranceles del 10 % por supuestamente no hacer cumplir las prohibiciones del trabajo forzoso. Otros 44 socios comerciales —entre ellos China, Japón, India, Corea del Sur y Suiza— sufrirían impuestos a la importación del 12,5 %.
Los aranceles forman parte de la estrategia de Trump para compensar la pérdida de ingresos sufrida cuando la Corte Suprema de Estados Unidos anuló los aranceles globales que él mismo había impuesto el año pasado. Es probable que esta última ofensiva inquiete a socios comerciales clave que se han visto afectados por oleadas de aranceles desde que Trump regresó a la Casa Blanca a principios del año pasado.
«Es inaceptable que nuestros socios comerciales más importantes no aborden la importación de productos elaborados con mano de obra forzada», declaró el Representante Comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, en un comunicado. «Esto crea una dinámica en la que los trabajadores estadounidenses se ven obligados a competir a nivel mundial en condiciones de desigualdad».
La oficina de Greer afirmó que no impedir dichas importaciones es "irrazonable y supone una carga o restricción para el comercio estadounidense".
Los aranceles de Trump los pagan los importadores estadounidenses, quienes generalmente intentan trasladar esos mayores costos a los clientes.
Consciente de la creciente inquietud de los estadounidenses ante los altos precios y a pocos meses de las elecciones de mitad de mandato, la administración anunció que limitaría el impacto eximiendo de los aranceles propuestos a una larga lista de productos, entre ellos piezas de aeronaves, alimentos (desde café hasta carne de res) y minerales de tierras raras, esenciales para la producción de teléfonos inteligentes y automóviles. También quedarían exentos los productos de Canadá y México amparados por un acuerdo comercial norteamericano.
Los nuevos aranceles no entrarían en vigor de inmediato. Están sujetos a consulta y revisión pública. Las audiencias públicas sobre los aranceles propuestos comenzarán el 7 de julio.
El plan provocó un rechazo inmediato. Un portavoz del gobierno chino negó la acusación de trabajo forzoso y abogó por resolver los problemas económicos mediante el diálogo, afirmando que una guerra comercial no beneficia a nadie.
“En China no existe el trabajo forzoso, y nos oponemos a que se utilice como excusa para la manipulación política”, declaró en Pekín el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Mao Ning.
Estados Unidos ha afirmado repetidamente que las importaciones de productos que incluyen materiales procedentes de Xinjiang, en el extremo occidental de China , corren el riesgo de ser resultado del uso de mano de obra forzada. Pekín niega las acusaciones de trabajo forzado en esta región de mayoría musulmana.
Sin embargo, los críticos vieron los aranceles propuestos como un pretexto para restablecer los aranceles a decenas de países de todo el mundo que no habían superado la prueba legal.
«Acusar a la UE de no hacer lo suficiente contra el trabajo forzoso es absurdo», publicó Bernd Lange, presidente de la comisión de comercio del Parlamento Europeo, en redes sociales. «La UE ha adoptado las normas más estrictas del mundo contra los productos elaborados con trabajo forzoso. Esto se parece mucho a intentar que los hechos se ajusten a una justificación legal para unos aranceles que ya se han fijado».
Esta nueva maniobra demuestra la determinación del gobierno de Trump de mantener un muro de aranceles alrededor de la economía estadounidense, la más grande del mundo, a pesar de los repetidos reveses en los tribunales.
En febrero, la Corte Suprema dictaminó que Trump se había extralimitado en sus funciones al invocar la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) de 1977 para imponer aranceles de dos dígitos a casi todos los países del mundo el año pasado. Los magistrados anularon los aranceles y abrieron el camino para que las empresas que los pagaron soliciten reembolsos.
Tras la derrota en los tribunales, Trump recurrió a otra ley para imponer aranceles temporales del 10% a nivel mundial. Sin embargo, estos aranceles provisionales expiran el 24 de julio. Además, un tribunal comercial especializado dictaminó el mes pasado que también eran ilegales , aunque el gobierno puede seguir cobrándolos mientras el caso se tramita en los tribunales.
Los aranceles de Trump han generado decenas de miles de millones de dólares en ingresos para un gobierno federal que gasta persistentemente más de lo que recauda en impuestos. Él contaba con los aranceles de la IEEPA para compensar parte de los ingresos perdidos debido a sus drásticos recortes de impuestos de 2025.
Sin embargo, la recaudación de aranceles ha comenzado a disminuir desde las derrotas legales. Alcanzó un máximo de más de 31 mil millones de dólares en octubre pasado, pero se redujo a 22 mil millones de dólares tanto en marzo como en abril de este año, según el Departamento del Tesoro.
Trump y el secretario del Tesoro, Scott Bessent, se han comprometido a compensar la pérdida de ingresos. Para ello, han recurrido a una autoridad legal que ha superado impugnaciones judiciales en el pasado: la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, que autoriza aranceles y otras sanciones contra países que incurran en prácticas comerciales "injustificables", "irrazonables" o "discriminatorias". Trump utilizó la Sección 301 para imponer aranceles elevados a China durante su primer mandato.
“Lo que resulta brillante de esta forma de abordar la Sección 301 es que, políticamente, es muy difícil argumentar que no se debe perseguir el trabajo forzoso y obligar a los países a hacer cumplir las leyes vigentes sobre trabajo forzoso”, dijo el abogado especializado en comercio Ryan Majerus, socio de King & Spalding y exfuncionario comercial de Estados Unidos.
El primer ministro canadiense, Mark Carney, anunció que su gobierno presentará próximamente una ley contra el trabajo forzoso en las cadenas de suministro. «Canadá cuenta con un marco legislativo muy sólido contra el trabajo forzoso en las cadenas de suministro», declaró Carney a la prensa en Ottawa. «No queremos que haya ningún tipo de trabajo forzoso en la producción de bienes y servicios, y queremos usar nuestra influencia para erradicar esta práctica, incluido el trabajo infantil».
En su informe de casi 100 páginas sobre el trabajo forzoso, la USTR afirmó que, incluso si un país aplica una prohibición del trabajo forzoso a nivel nacional, la importación de productos elaborados con trabajo forzoso viola las normas del comercio justo.
Majerus espera que los nuevos aranceles estén listos para cuando expiren los temporales el próximo mes. "La USTR está bajo una enorme presión para asegurarse de que no haya ninguna interrupción (en los ingresos arancelarios), probablemente por parte de la Casa Blanca", dijo. "Confío, basándome en el cronograma que siguen, en que los tendrán listos para su implementación". Señaló que la investigación sobre trabajo forzoso está "aproximadamente al doble de la velocidad normal" de los casos típicos del artículo 301.
La administración también está tramitando un caso en virtud de la Sección 301 para determinar si 16 socios comerciales de Estados Unidos (que representan el 70% de las importaciones estadounidenses), entre ellos China, la UE y Japón, están produciendo en exceso bienes, lo que provoca una bajada de precios y pone a los fabricantes estadounidenses en desventaja.
El lunes, la administración propuso aranceles del 25% en virtud del artículo 301 sobre Brasil , acusando a la décima economía más grande del mundo de prácticas comerciales "irrazonables", incluyendo una aplicación laxa de las leyes anticorrupción y aranceles injustos.
El informe del martes definió el trabajo forzoso como “el trabajo o servicio exigido a una persona bajo la amenaza de cualquier sanción por su incumplimiento y para el cual el trabajador no se ofrece voluntariamente”.
Citó una estimación de la Organización Internacional del Trabajo de la ONU según la cual, en 2021, 27,6 millones de personas estaban sometidas a trabajos forzosos.
El arroz importado de Myanmar, el tabaco de Malawi, la carne de vacuno de Brasil y el algodón y el polisilicio de China figuraban entre los muchos productos que, según el informe, son propensos a implicar trabajo forzoso.
Elaine Kurtenbach informó desde Bangkok.
Rob Gillies, desde Toronto, contribuyó a este artículo.
ELAINE KURTENBACH con sede en Bangkok, es la editora de negocios de AP para Asia, donde contribuye a mejorar y ampliar nuestra cobertura de las economías regionales, el cambio climático y la transición hacia la energía libre de carbono. A lo largo de su carrera, ha cubierto las tendencias económicas, sociales, ambientales y políticas de China, Japón y el sudeste asiático.
(Foto AP/Aurelien Morissard, Pool)
Hombre bombaWASHINGTON (AP) — El presidente Donald Trump tiene prisa por reconstruir el muro arancelario que la Corte Suprema derribó hace menos de cuatro meses.
Esta semana, la administración propuso imponer aranceles de dos dígitos a productos de decenas de importantes socios comerciales de Estados Unidos, tras una investigación sobre importaciones de bienes presuntamente fabricados con trabajo forzoso. Y es probable que se impongan más aranceles.
Según la propuesta presentada en Washington el martes por la noche, 16 economías —entre ellas Canadá, México, la Unión Europea, Taiwán y el Reino Unido— se enfrentarían a aranceles del 10 % por supuestamente no hacer cumplir las prohibiciones del trabajo forzoso. Otros 44 socios comerciales —entre ellos China, Japón, India, Corea del Sur y Suiza— sufrirían impuestos a la importación del 12,5 %.
Los aranceles forman parte de la estrategia de Trump para compensar la pérdida de ingresos sufrida cuando la Corte Suprema de Estados Unidos anuló los aranceles globales que él mismo había impuesto el año pasado. Es probable que esta última ofensiva inquiete a socios comerciales clave que se han visto afectados por oleadas de aranceles desde que Trump regresó a la Casa Blanca a principios del año pasado.
«Es inaceptable que nuestros socios comerciales más importantes no aborden la importación de productos elaborados con mano de obra forzada», declaró el Representante Comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, en un comunicado. «Esto crea una dinámica en la que los trabajadores estadounidenses se ven obligados a competir a nivel mundial en condiciones de desigualdad».
La oficina de Greer afirmó que no impedir dichas importaciones es "irrazonable y supone una carga o restricción para el comercio estadounidense".
Los aranceles de Trump los pagan los importadores estadounidenses, quienes generalmente intentan trasladar esos mayores costos a los clientes.
Consciente de la creciente inquietud de los estadounidenses ante los altos precios y a pocos meses de las elecciones de mitad de mandato, la administración anunció que limitaría el impacto eximiendo de los aranceles propuestos a una larga lista de productos, entre ellos piezas de aeronaves, alimentos (desde café hasta carne de res) y minerales de tierras raras, esenciales para la producción de teléfonos inteligentes y automóviles. También quedarían exentos los productos de Canadá y México amparados por un acuerdo comercial norteamericano.
Los nuevos aranceles no entrarían en vigor de inmediato. Están sujetos a consulta y revisión pública. Las audiencias públicas sobre los aranceles propuestos comenzarán el 7 de julio.
El plan provocó un rechazo inmediato. Un portavoz del gobierno chino negó la acusación de trabajo forzoso y abogó por resolver los problemas económicos mediante el diálogo, afirmando que una guerra comercial no beneficia a nadie.
“En China no existe el trabajo forzoso, y nos oponemos a que se utilice como excusa para la manipulación política”, declaró en Pekín el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Mao Ning.
Estados Unidos ha afirmado repetidamente que las importaciones de productos que incluyen materiales procedentes de Xinjiang, en el extremo occidental de China , corren el riesgo de ser resultado del uso de mano de obra forzada. Pekín niega las acusaciones de trabajo forzado en esta región de mayoría musulmana.
Sin embargo, los críticos vieron los aranceles propuestos como un pretexto para restablecer los aranceles a decenas de países de todo el mundo que no habían superado la prueba legal.
«Acusar a la UE de no hacer lo suficiente contra el trabajo forzoso es absurdo», publicó Bernd Lange, presidente de la comisión de comercio del Parlamento Europeo, en redes sociales. «La UE ha adoptado las normas más estrictas del mundo contra los productos elaborados con trabajo forzoso. Esto se parece mucho a intentar que los hechos se ajusten a una justificación legal para unos aranceles que ya se han fijado».
Esta nueva maniobra demuestra la determinación del gobierno de Trump de mantener un muro de aranceles alrededor de la economía estadounidense, la más grande del mundo, a pesar de los repetidos reveses en los tribunales.
En febrero, la Corte Suprema dictaminó que Trump se había extralimitado en sus funciones al invocar la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) de 1977 para imponer aranceles de dos dígitos a casi todos los países del mundo el año pasado. Los magistrados anularon los aranceles y abrieron el camino para que las empresas que los pagaron soliciten reembolsos.
Tras la derrota en los tribunales, Trump recurrió a otra ley para imponer aranceles temporales del 10% a nivel mundial. Sin embargo, estos aranceles provisionales expiran el 24 de julio. Además, un tribunal comercial especializado dictaminó el mes pasado que también eran ilegales , aunque el gobierno puede seguir cobrándolos mientras el caso se tramita en los tribunales.
Los aranceles de Trump han generado decenas de miles de millones de dólares en ingresos para un gobierno federal que gasta persistentemente más de lo que recauda en impuestos. Él contaba con los aranceles de la IEEPA para compensar parte de los ingresos perdidos debido a sus drásticos recortes de impuestos de 2025.
Sin embargo, la recaudación de aranceles ha comenzado a disminuir desde las derrotas legales. Alcanzó un máximo de más de 31 mil millones de dólares en octubre pasado, pero se redujo a 22 mil millones de dólares tanto en marzo como en abril de este año, según el Departamento del Tesoro.
Trump y el secretario del Tesoro, Scott Bessent, se han comprometido a compensar la pérdida de ingresos. Para ello, han recurrido a una autoridad legal que ha superado impugnaciones judiciales en el pasado: la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, que autoriza aranceles y otras sanciones contra países que incurran en prácticas comerciales "injustificables", "irrazonables" o "discriminatorias". Trump utilizó la Sección 301 para imponer aranceles elevados a China durante su primer mandato.
“Lo que resulta brillante de esta forma de abordar la Sección 301 es que, políticamente, es muy difícil argumentar que no se debe perseguir el trabajo forzoso y obligar a los países a hacer cumplir las leyes vigentes sobre trabajo forzoso”, dijo el abogado especializado en comercio Ryan Majerus, socio de King & Spalding y exfuncionario comercial de Estados Unidos.
El primer ministro canadiense, Mark Carney, anunció que su gobierno presentará próximamente una ley contra el trabajo forzoso en las cadenas de suministro. «Canadá cuenta con un marco legislativo muy sólido contra el trabajo forzoso en las cadenas de suministro», declaró Carney a la prensa en Ottawa. «No queremos que haya ningún tipo de trabajo forzoso en la producción de bienes y servicios, y queremos usar nuestra influencia para erradicar esta práctica, incluido el trabajo infantil».
En su informe de casi 100 páginas sobre el trabajo forzoso, la USTR afirmó que, incluso si un país aplica una prohibición del trabajo forzoso a nivel nacional, la importación de productos elaborados con trabajo forzoso viola las normas del comercio justo.
Majerus espera que los nuevos aranceles estén listos para cuando expiren los temporales el próximo mes. "La USTR está bajo una enorme presión para asegurarse de que no haya ninguna interrupción (en los ingresos arancelarios), probablemente por parte de la Casa Blanca", dijo. "Confío, basándome en el cronograma que siguen, en que los tendrán listos para su implementación". Señaló que la investigación sobre trabajo forzoso está "aproximadamente al doble de la velocidad normal" de los casos típicos del artículo 301.
La administración también está tramitando un caso en virtud de la Sección 301 para determinar si 16 socios comerciales de Estados Unidos (que representan el 70% de las importaciones estadounidenses), entre ellos China, la UE y Japón, están produciendo en exceso bienes, lo que provoca una bajada de precios y pone a los fabricantes estadounidenses en desventaja.
El lunes, la administración propuso aranceles del 25% en virtud del artículo 301 sobre Brasil , acusando a la décima economía más grande del mundo de prácticas comerciales "irrazonables", incluyendo una aplicación laxa de las leyes anticorrupción y aranceles injustos.
El informe del martes definió el trabajo forzoso como “el trabajo o servicio exigido a una persona bajo la amenaza de cualquier sanción por su incumplimiento y para el cual el trabajador no se ofrece voluntariamente”.
Citó una estimación de la Organización Internacional del Trabajo de la ONU según la cual, en 2021, 27,6 millones de personas estaban sometidas a trabajos forzosos.
El arroz importado de Myanmar, el tabaco de Malawi, la carne de vacuno de Brasil y el algodón y el polisilicio de China figuraban entre los muchos productos que, según el informe, son propensos a implicar trabajo forzoso.
Elaine Kurtenbach informó desde Bangkok.
Rob Gillies, desde Toronto, contribuyó a este artículo.
ELAINE KURTENBACH con sede en Bangkok, es la editora de negocios de AP para Asia, donde contribuye a mejorar y ampliar nuestra cobertura de las economías regionales, el cambio climático y la transición hacia la energía libre de carbono. A lo largo de su carrera, ha cubierto las tendencias económicas, sociales, ambientales y políticas de China, Japón y el sudeste asiático.
(Foto AP/Aurelien Morissard, Pool)
Estudiantes negrosWASHINGTON (AP) — Durante generaciones, el gobierno federal aplicó las leyes de derechos civiles con el objetivo de remediar la discriminación histórica y sistémica contra las personas negras y otras personas de color. El Departamento de Justicia presionó a las escuelas para que se desegregaran. El Departamento de Educación trabajó para promover la igualdad de oportunidades y responsabilizó a las escuelas por los prejuicios raciales.
Pero bajo la administración Trump, los esfuerzos para abordar las profundas desigualdades que sufren los estudiantes de color están siendo tachados de discriminatorios contra los estudiantes blancos. Programas que durante mucho tiempo habían resistido el escrutinio legal ahora son rápidamente considerados por la Casa Blanca como "infracciones ilegales de DEI " (diversidad, equidad e inclusión). Las escuelas que no cumplen con la normativa han enfrentado amenazas a su financiación y, en algunos casos, han perdido subvenciones federales.
Los abogados de derechos civiles describen las acciones de la administración como una inversión total de la historia jurídica.
“Esto le da un giro radical al propósito de la ley de derechos civiles, perjudicando no solo a los estudiantes negros y a los estudiantes de color, sino a comunidades escolares enteras”, afirmó Michael Pillera, director de asuntos de equidad educativa del Comité de Abogados para los Derechos Civiles. “Está completamente desvinculado de la historia real de nuestro país y de la realidad de la vida en este país”.
El gobierno estadounidense ha iniciado investigaciones o participado en litigios relacionados con diversas iniciativas para abordar la desigualdad racial . El Departamento de Justicia investiga programas para aumentar el número de docentes de color en Rhode Island e Iowa. Además, se han suspendido las subvenciones a distritos escolares para capacitar a docentes o reclutar profesionales de la salud mental escolar debido a menciones de diversidad en los procesos de contratación.
En un comunicado, el Departamento de Educación afirmó que los programas que reciben financiación federal deben cumplir la ley, que prohíbe la discriminación por motivos de raza.
“Atender las necesidades de los estudiantes y cumplir la ley no son obligaciones irreconciliables. Los defensores y educadores no tienen por qué preocuparse si acatan la ley”, declaró Amelia Joy, portavoz del departamento.
La administración Trump investigó las Escuelas Públicas de Chicago y retuvo más de 20 millones de dólares cuando el distrito se negó a poner fin a su Programa de Éxito para Estudiantes Negros, cuyo objetivo es aumentar el acceso a cursos avanzados para estudiantes negros y reducir la disciplina excesivamente severa.
Las quejas contra los programas destinados a abordar las desigualdades cobran nueva fuerza.
Un esfuerzo similar para cerrar las brechas de rendimiento académico entre razas en Los Ángeles está bajo la misma presión.
El Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles creó el Plan de Logros Académicos para Estudiantes Afroamericanos tras una oleada de activismo estudiantil a raíz del asesinato de George Floyd en Minneapolis en 2020. Este plan apoya a las escuelas con profesores, consejeros y programas de estudio adicionales sobre historia afroamericana.
Inicialmente, el distrito seleccionaba las escuelas en función, en parte, del número de estudiantes negros matriculados. En 2023, Defending Education, un grupo conservador con sede en Virginia, presentó una queja ante el Departamento de Educación, alegando discriminación contra los estudiantes no negros. El distrito declaró que ya no tendría en cuenta la matrícula de estudiantes negros y que, en cambio, se centraría únicamente en indicadores como el alto absentismo y los bajos resultados en las pruebas, haciendo hincapié en que todos los estudiantes podían participar.
Tras los cambios, el Departamento de Educación declaró en 2024 que no había encontrado pruebas de ninguna infracción. Sin embargo, cuando la organización Defending Education presentó su denuncia nuevamente este año, la Oficina de Derechos Civiles del departamento inició una investigación.
Sarah Parshall Perry, investigadora jurídica sénior de Defending Education, afirmó que volvieron a presentar la denuncia después de que se grabara a los líderes del distrito diciendo que el programa no había cambiado sustancialmente, a pesar de los nuevos criterios.
“Nuestro objetivo no es convertir al Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles en un blanco de críticas, sino asegurarnos de que cuando la gente dice que está eliminando los aspectos discriminatorios por motivos raciales de los programas, realmente cumplan su palabra”, dijo Perry.
En un comunicado escrito, el Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD) afirmó que sus programas están en consonancia con las leyes estatales y federales y están abiertos a todos los estudiantes.
Makeda Walker-Deen, estudiante de tercer año en la escuela secundaria Dorsey, dijo que el programa la ha apoyado de varias maneras a lo largo de su etapa en la escuela secundaria.
Una consejera del programa la orientó hacia programas de preparación universitaria, lo que le permitió visitar la Universidad de California, Berkeley y Stanford, universidades a las que está considerando postularse. Los psicólogos y trabajadores sociales con los que se puso en contacto la han ayudado a manejar la presión y la ansiedad.
“Creo que muchas de las críticas son totalmente descabelladas”, afirmó. “Dicen que un programa destinado a ayudar a estudiantes negros y a otros estudiantes de color es discriminatorio. Hemos sufrido discriminación en el sistema escolar prácticamente toda nuestra vida”.
El Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD) ha notado señales de impacto. En las recientes pruebas estatales, los estudiantes negros del distrito obtuvieron mejores resultados que el promedio de los estudiantes negros en California.
“Cuando se proporciona a los profesores y al personal escolar los conocimientos y las habilidades necesarios para ayudar a los alumnos con peor rendimiento, todos ganan”, afirmó Tyrone Howard, profesor de educación en la UCLA que participó como consultor en el programa BSAP.
Los organizadores temen que las presiones sobre el programa ralenticen los esfuerzos para abordar las desigualdades que sufren los estudiantes negros.
“¿Dónde está la indignación por las deficiencias del sistema de educación pública para los niños negros?”, preguntó Christian Flagg, director de organización juvenil de Community Coalition, que impulsó la creación de BSAP. “Hemos tenido a este grupo de estudiantes en la base de la pirámide durante mucho tiempo, con estas enormes brechas durante mucho tiempo. Pero cuando intentamos abordarlo, surge un problema”.
El Departamento de Justicia apunta a un programa independiente de Los Ángeles.
El giro en el enfoque del gobierno federal hacia los derechos civiles en las escuelas ha adoptado diversas formas bajo la presidencia de Donald Trump.
El Departamento de Justicia ha eximido a los distritos escolares de los planes de desegregación ordenados por los tribunales que datan del Movimiento por los Derechos Civiles, calificándolos de obsoletos y onerosos. Asimismo, el Departamento de Educación ha retirado la financiación a algunos distritos que la utilizaban para crear escuelas especializadas destinadas a fomentar la diversidad.
En la correspondencia en la que desaconseja los programas de diversidad de los distritos, la administración Trump ha citado repetidamente una interpretación amplia del fallo de la Corte Suprema sobre la acción afirmativa , que impedía que las universidades tuvieran en cuenta directamente la raza en las admisiones.
Si bien esa resolución se refería únicamente a las admisiones, la administración notificó a las escuelas el invierno pasado que cualquier consideración discriminatoria basada en la raza era inconstitucional. Un tribunal federal anuló esa directriz el año pasado, pero los defensores afirman que las escuelas aún podrían poner fin de forma preventiva a los programas de equidad para evitar el escrutinio federal.
En Los Ángeles, el Departamento de Justicia ha intentado poner fin a otra iniciativa en favor de la equidad racial.
En la década de 1970, los tribunales ordenaron al distrito que abordara los perjuicios de sus escuelas segregadas. El caso dio lugar a un breve período en el que los estudiantes negros y blancos eran transportados en autobús a escuelas diferentes. Los programas más duraderos incluyeron las escuelas especializadas del distrito y una designación especial para las escuelas con una población estudiantil predominantemente hispana, negra, asiática u otra no anglosajona.
Conocido como PHBAO, el programa ofrece clases con menos alumnos y reuniones adicionales entre padres y maestros cuando el 70% de los estudiantes asignados a esa escuela son estudiantes de color. La gran mayoría de las escuelas del distrito cumplen con los requisitos.
En enero, la fundación conservadora 1776 Project Foundation presentó una demanda impugnando la designación, describiéndola como "un programa de discriminación manifiesta contra una nueva minoría: los estudiantes blancos". Al mes siguiente, el Departamento de Justicia presentó su propia denuncia y solicitó unirse a la demanda.
“El programa de desegregación del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD) ha perdido su utilidad hasta el punto de ser inconstitucional”, declaró un fiscal federal adjunto en un comunicado de prensa.
Décadas de desigualdad demuestran que eso no es cierto, afirmó el abogado Mark Rosenbaum, quien hace años representó a niños de color en el caso de desegregación de Los Ángeles.
“Los opositores a la desegregación siempre decían: ‘Abandonen la desegregación y destinaremos recursos a estas escuelas’”, dijo Rosenbaum. “Pues bien, seguimos esperando que eso suceda”.
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ANNIE MA es una periodista nacional de Associated Press que cubre temas de educación primaria y secundaria.
(Foto AP/Jae C. Hong)

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