CHICAGO (AP) — Cardi B formó parte del espectáculo de medio tiempo del Super Bowl de Bad Bunny. Qué hizo exactamente, bueno, eso se convirtió en una pregunta desconcertante para dos importantes mercados de predicción.
Al menos un operador de Kalshi presentó una queja ante la Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas (CFTC, por sus siglas en inglés) por la forma en que el mercado de predicción gestionó la aparición del domingo de la rapera ganadora del Grammy. El resultado de un contrato de evento similar en Polymarket también provocó el enojo de algunos usuarios en esa plataforma.
Los mercados de predicción ofrecen la oportunidad de comerciar —o apostar— sobre el resultado de eventos futuros. Los mercados se componen de preguntas, por lo general de sí o no, llamadas contratos de evento, con precios vinculados a lo que los operadores están dispuestos a pagar, lo que teóricamente indica la probabilidad percibida de que ocurra un evento.
El monto de entrada para cada contrato oscila entre 0 y 1 dólar, lo que refleja una probabilidad de 0% a 100% de lo que los operadores creen que podría suceder.
Se apostaron más de 47,3 millones de dólares en el mercado de Kalshi sobre “¿Quién actuará en el Gran Partido?” Un contrato de Polymarket tuvo más de 10 millones de dólares en volumen.
Cardi B se unió a las cantantes Karol G y Young Miko y a los actores Jessica Alba y Pedro Pascal en un porche repleto de estrellas durante el espectáculo de medio tiempo. Bailó al ritmo de la música, pero no estaba claro si estaba cantando durante el show, que incluyó actuaciones de Ricky Martin y Lady Gaga.
Debido a la “ambigüedad sobre si la asistencia de Cardi B al espectáculo de medio tiempo del Super Bowl 2026 constituía una ‘actuación’ que calificara”, Kalshi citó una de sus reglas aprobadas por la CFTC al resolver el mercado al último precio antes de que se pausara la negociación: 0,74 dólares para los tenedores de No y 0,26 dólares para los tenedores de Sí. La plataforma devolvió todo el dinero a sus usuarios.
“El reglamento completo establecía que cantar y bailar contaba como una actuación, pero solo bailar en el fondo no”, manifestó el miércoles en un comunicado la portavoz de Kalshi, Elisabeth Diana. “En la actuación, tal como se transmitió, Cardi B estaba bailando y moviendo los labios con la canción, pero no estaba claro si estaba ‘cantando’”.
El contrato de Polymarket se resolvió como si Cardi B hubiera actuado, pero el “sí” fue impugnado. Hasta la noche del miércoles no había información sobre la revisión final.
En la queja ante la CFTC —informada primero por el boletín Event Horizon y publicada por Front Office Sports— el operador alega que Kalshi violó la Ley de Intercambio de Materias Primas por la forma en que resolvió el contrato de Cardi B. El operador —tenedor de Sí— reclama 3.700 dólares.
Un portavoz de la CFTC declinó hacer comentarios el miércoles.
El Super Bowl coronó una gran temporada de la NFL para los mercados de predicción.
Kalshi informó un récord diario de más de 1.000 millones de dólares en volumen total de negociación el día del partido, un aumento de más de 2.700% en comparación con el Super Bowl del año pasado. El total de toda la temporada para todos los futuros del ganador del Super Bowl fue de 828,6 millones de dólares, más de 2.000% por encima del año pasado.
El aumento de la actividad el domingo causó algunos problemas con los depósitos. La cofundadora de Kalshi, Luana Lopes Lara, publicó en X el lunes que el “pico de tráfico fue mucho mayor que nuestros pronósticos más optimistas”. Señaló que la plataforma había reembolsado las comisiones de procesamiento de los depósitos afectados y añadió créditos a los usuarios que experimentaron demoras.
Robinhood Markets destacó la fortaleza de sus mercados de predicción cuando anunció el martes sus resultados financieros del cuarto trimestre y del total de 2025.
“Creo que apenas estamos al comienzo de un superciclo de mercados de predicción que, con el tiempo, podría impulsar billones en volumen anual”, expresó el director ejecutivo Vlad Tenev durante una llamada de resultados. “Este año va a ser un gran año. Los Juegos Olímpicos se están celebrando ahora mismo. La Copa del Mundo llega en el verano”.
NUEVA YORK (AP) — James Van Der Beek, un galán que protagonizó dramas de adolescentes a inicios del nuevo milenio y saltó a la fama al interpretar al personaje homónimo en “Dawson’s Creek” y, en años posteriores, se burló de su propia imagen de apuesto, ha muerto. Tenía 48 años.
Un comunicado publicado en la página oficial de Instagram del actor indicó que Van Der Beek murió el miércoles temprano. “Enfrentó sus últimos días con valentía, fe y gracia”, señaló el comunicado.
En 2024, Van Der Beek reveló que estaba recibiendo tratamiento por cáncer colorrectal.
En septiembre, hizo una aparición sorpresa en video para un evento benéfico de reunión de “Dawson’s Creek” en la ciudad de Nueva York, después de retirarse previamente por temas de salud.
Apareció proyectado en el escenario del Richard Rodgers Theatre durante una lectura en vivo del episodio piloto de la serie, a beneficio de F Cancer y de Van Der Beek. Lin-Manuel Miranda lo sustituyó en el escenario. Van Der Beek expresó: “Gracias a cada una de las personas que están aquí”.
Vinculado para siempre a “Dawson’s Creek”
El chico que comenzó en el teatro protagonizaría la película “Varsity Blues” y en televisión sería el agente especial del FBI Elijah Mundo en la serie “CSI: Cyber”, pero quedó ligado para siempre a “Dawson’s Creek”, que se emitió de 1998 a 2003 en The WB.
La serie seguía a un grupo de amigos de secundaria mientras aprendían sobre enamorarse, forjaban amistades reales y encontraban su lugar en la vida. Van Der Beek, entonces de 20 años, interpretó a Dawson Leery, de 15, que aspiraba a ser un director con la calidad de Steven Spielberg.
“Dawson’s Creek”, con la melancólica canción de apertura “I Don’t Want To Wait” de Paula Cole, ayudó a definir a The WB como un refugio para adolescentes y jóvenes adultos que se identificaban con sus diálogos hiperarticulados y su manera franca de hablar sobre sexualidad. Y volvió conocidos en los hogares otros nombres, como Joshua Jackson, Katie Holmes y Michelle Williams.
La serie causó revuelo cuando uno de los adolescentes inició una relación subidita de tono con una profesora 20 años mayor que él y cuando el personaje de Holmes trepa por la ventana del dormitorio de Dawson y se acurrucan juntos. Series más atrevidas como “Euphoria” y “Sex Education” le deben mucho a “Dawson’s Creek”.
Algunas veces, Van Der Beek batallaba para quitarse la sombra de la serie, pero con el tiempo se inclinó por parodiarse a sí mismo, como en videos de Funny Or Die y en el videoclip de “Blow” de Kesha, que incluía su batalla con pistolas láser contra la estrella pop en un club nocturno y unicornios muertos.
“Es difícil competir con algo que fue el fenómeno cultural que fue ‘Dawson’s Creek’”, comentó el actor a Vulture en 2013. “Se emitió mucho tiempo. Son muchas horas interpretando a un personaje frente a la gente. Así que es natural que te asocien con eso”.
Una nueva ola de artistas está trascendiendo las nociones tradicionales de la música cristiana, atrayendo a jóvenes hacia el rap, Afrobeats y R&B basados en la fe.
A menudo impulsados por las redes sociales, muchos de ellos comenzaron con sellos independientes o subiendo canciones autogestionadas a plataformas de streaming. Ahora, sellos más grandes y servicios de streaming están tomando nota.
La gente busca “algo que alimente el alma, algo con visión de futuro, positivo”, expresó James “Trig” Rosseau Sr., CEO de Holy Culture Radio. “Encuentran una comodidad sonora, pero luego un mensaje que satisface esa necesidad”.
El interés en esa música ha proliferado desde 2022, dijeron representantes de Spotify y Amazon Music. Sin embargo, irrumpir ha sido un desafío para este grupo de artistas, en su mayoría negros y/o africanos, que están haciendo música que no siempre puede definirse y que no ha estado bien representada en la industria de la música cristiana.
“En los últimos dos años, hay algo que está sucediendo en términos de impulso, y todavía se siente subterráneo, pero ahora está comenzando a obtener la visibilidad que merece”, comentó Angela Jollivette, quien anteriormente supervisó las categorías de Gospel/Contemporary Christian de los Premios Grammy y dirige una empresa de supervisión y producción musical.
El rap cristiano ascendió alrededor de 2013 cuando el rapero Lecrae Moore ganó su primer Grammy. Hoy en día, artistas más nuevos están modernizando el hip-hop cristiano. Los raperos de Florida Caleb Gordon y Alex Jean están entre aquellos que se inclinan hacia los subgéneros del rap, así como hacia el Afrobeats, la popular mezcla de estilos musicales de África Occidental. El pionero del Afrobeats cristiano nigeriano Limoblaze ahora con el sello Reach Records de Moore, y artistas de Afrobeats como CalledOut Music y la ganadora de “The Voice UK” Annatoria están en ascenso.
“Creo que el mundo ahora se da cuenta de que estamos representados”, declaró Moore. “Para mí, eso refleja la fe que tenemos. Somos una fe global”.
El artista ghanés canadiense Ryan Ofei, radicado en Dallas y exmiembro del grupo cristiano Maverick City Music, se inclinó hacia la fusión Afrobeats-R&B, lanzando su primer álbum en solitario en 2024. Dijo que la música cristiana más reciente es menos “predicadora” pero sigue siendo una “herramienta evangelística masiva” para quienes no asisten a la iglesia.
“Puedes mover la cabeza, puedes escucharla en el carro”, indicó Ofei. “Pero todo el tiempo, sigues siendo edificado, y aún puedes sentir la presencia del Señor”.
Apto para la familia pero no infantil
Los artistas de rap cristiano, R&B y Afrobeats dicen que quieren escribir música que puedan tocar alrededor de sus hijos, pero sin sacrificar el arte.
“Les estoy dando sonidos que son gueto y cool, pero no profanos”, señaló la rapera Jackie Hill Perry. Describió el rap cristiano de hoy como menos intelectual y más “impulsado por la vibra” que cuando comenzó hace más de una década.
La rapera Childlike CiCi comenzó como artista secular grabando en “trap houses”, un término para casas de venta de drogas donde algunos de los nombres más grandes del hip-hop también impulsaron la popularidad de la música trap. Unos años después de convertirse al cristianismo en 2019, Childlike CiCi buscó hacer música que no podía encontrar, arraigada en la fe pero inspirada en el trap y su contraparte más agresiva, el drill.
“Cuando la gente piensa en el hip-hop cristiano, espera que sea como Kidz Bop”, dijo. “Creo que es más grande que eso. Es decir, la Biblia no es Kidz Bop”.
Algunos artistas encontraron el rap cristiano cursi al principio. Pero Limoblaze, radicado en Londres, sostuvo que la música de Moore transformó su fe “de una práctica religiosa a una relación real con Jesús”.
Aprovechando la popularidad global del Afrobeats y su propia audiencia en crecimiento, Limoblaze se reunió con Spotify, Apple Music, YouTube y Amazon hace unos tres años. Meses después, Amazon lanzó su primera playlist de Afrogospel, dijo.
“Creo que el Afrobeats cristiano está lenta pero eventualmente alcanzando un nivel mainstream, al menos en la escena musical africana”, comentó Limoblaze.
Comparado con sus contrapartes mainstream, los números de streaming para estos subgéneros siguen siendo menores, pero la dedicación de sus fanáticos es desproporcionada, apuntó Lauren Stellato, líder de programación para música cristiana y gospel en Amazon Music.
“Estos jóvenes artistas y jóvenes fanáticos están llevando la fe a sonidos y espacios en los que realmente ya viven”, expresó. “Las audiencias están respondiendo porque se siente natural”.
Algunos artistas han colaborado con actos cristianos populares como Forrest Frank, y el rap cristiano está irrumpiendo en espacios seculares y mainstream. Los raperos cristianos Gordon, Jean, nobigdyl., Hulvey, Jon Keith y GAWVI actuaron en el festival Rolling Loud Miami 2024. Meses después, Rolling Loud dio un set en solitario al rapero cristiano Miles Minnick, quien habló este año en un panel de los Grammy y actuó en un evento del Super Bowl.
Alternativa al culto tradicional
Las iglesias han resistido durante mucho tiempo actos que se desvían de la tradición, como el sonido gospel moderno de Kirk Franklin en los años 90, aseguró Emmett G. Price III, decano de estudios africanos en el Berklee College of Music. Price agregó que aunque todavía hay resistencia, los artistas más nuevos son importantes porque “no hay una iglesia negra homogénea”.
Cuando las canciones de culto tradicionales no resuenan, no hay nada “impío” en querer a Dios en otra música, aseveró Moore.
La artista CèJae afirmó que sus canciones de R&B todavía están arraigadas en la Biblia, pero también exploran temas personales como el desamor y la lucha por orar regularmente.
“A veces no obtenemos la parte emocional”, dijo sobre el gospel tradicional. “O si lo hacemos, a veces parece un mensaje reciclado”.
El artista alternativo Sondae, radicado en el Reino Unido, expresó que la diversidad sonora ayuda a las personas a encontrar música con la que puedan conectarse, ya sea gospel, Afrobeats o canciones de culto contemporáneo que atraen más a audiencias blancas.
“Siento que Dios ha bendecido su cosecha de tal manera que hay diferentes sabores de frutas surgiendo por todas partes, y todos están siendo bendecidos”, comentó.
Desafíos en un género en expansión
Los artistas de rap cristiano, R&B y Afrobeats todavía carecen del mismo apoyo de la industria, recursos financieros y exposición en radio que tienen los artistas cristianos contemporáneos y seculares, notó Jollivette, quien está trabajando con la Academia de Grabación para desarrollar un Grammy de ritmo y alabanza. Algunos han ganado en categorías de Grammy basadas en la fe existentes compitiendo contra artistas con sonidos muy diferentes.
La música cristiana también es muy basada en la letra de las canciones, por lo que categorizar a los artistas en una “generación que realmente no hace distinciones de género” es un desafío, manifestó Mat Anderson, vicepresidente senior de estrategia de sellos y operaciones en Provident Entertainment de Sony Music Entertainment.
Los observadores dicen que la calidad del hip-hop cristiano y sus contrapartes ha mejorado a lo largo de los años, pero los escépticos permanecen.
El rapero cristiano Torey D’Shaun destacó en el podcast del rapero nobigdyl. que incluso el rap que admiraba artísticamente no resonó al principio. Una letra de Kendrick Lamar llevó a D’Shaun a la fe después de escuchar su crianza en East St. Louis reflejada en el álbum “good kid, m.A.A.d city” de Lamar, con historias paralelas en Los Ángeles, dijo.
“Deberíamos poder hacer música más densa que la música de grupo juvenil”, declaró D’Shaun, miembro del colectivo de rap indie tribe de nobigdyl.
CèJae indicó que representantes de streaming le han dicho que más playlists ayudarían al género a despegar, pero que aún no hay suficiente música de R&B cristiano. Anderson de Sony Music apuntó que eso está comenzando a cambiar.
Aún así, en una industria centrada en la fama donde puede ser difícil ganar dinero y destacarse, Hill Perry señaló que es importante atender el llamado de la Biblia a la humildad. Ella aconseja a los artistas evitar obsesionarse con los números y practicar la humildad diariamente, lo cual se traducirá en sus carreras. Limoblaze coincide con eso.
“Es una resolución para mí, saber que lo que sea que vaya a suceder, sucederá por el Espíritu de Dios y no porque yo sea poderoso o talentoso”, expresó.
CIUDAD DE MÉXICO (AP) — Cuando Bad Bunny dijo “God bless America”, una expresión habitual en inglés para referirse a Estados Unidos, durante el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl, y luego comenzó a nombrar a los países de todo el continente, la frase funcionó a la vez como un juego de palabras y como una declaración. En español, América suele referirse a todo el hemisferio, no a un solo país, y esa diferencia importó para millones de personas que observaban desde lejos.
En un abarrotado bar de Ciudad de México, el momento desató aplausos tan fuertes que se imponían sobre la música.
Platos de ternera, carne deshebrada y macarrones con queso, clásicos de la cocina estadounidense, circulaban entre las mesas mientras la cerveza seguía corriendo. Aficionados con jerseys de la NFL, la liga de fútbol americano, habían pasado la primera mitad del partido reaccionando a cada jugada. Varios dedos gigantes de hule espuma se alzaban sobre la multitud. Cuando llegó el medio tiempo, la atención no desapareció. Cambió de foco.
Bad Bunny apareció en el escenario. La gente se puso de pie, con los celulares en alto. Algunos bailaban entre las mesas. A medida que enumeraba los países del continente americano, el ruido crecía. Cuando dijo “México”, el bar estalló.
“Con todo lo que está pasando en Estados Unidos acerca de la política y que no quieren a los latinos… que llegue un latino a cantar en español en el espectáculo más grande del mundo fue increíble”, dijo Laura Gilda Mejía, maestra de primaria de 51 años y aficionada de la NFL, quien veía el partido con sus dos hijos. “Me llenó de emoción”.
En México, Puerto Rico y comunidades latinas en Estados Unidos, el espectáculo de medio tiempo de Bad Bunny fue recibido como algo más que entretenimiento. Varias personas lo describieron como un momento de orgullo y reconocimiento: un artista que canta en español dominando uno de los escenarios más vistos de la cultura pop estadounidense sin traducirse, en un contexto en el que, afirman los latinos, la visibilidad cultural convive con la vulnerabilidad política.
Muchas personas en América Latina rechazan la idea de que “americano” pertenezca a un solo país. Al exclamar “God bless America” y luego ampliar el concepto para incluir a decenas de naciones, Bad Bunny convirtió esa tensión lingüística en una declaración de inclusión.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, arremetió contra la actuación en Truth Social, calificándola de “absolutamente terrible” y de “una afrenta a la grandeza de Estados Unidos”.
México observó de cerca
México es uno de los mayores mercados internacionales de la NFL, con decenas de millones de aficionados e incluso partidos de temporada regular en suelo mexicano. El Super Bowl se ha convertido en un gran evento social, con audiencias que sintonizan tanto por el partido como por los anuncios y el espectáculo de medio tiempo.
Eso hizo que la actuación pareciera especialmente significativa en el país.
Chrystian Plata, cantante de 33 años y aficionado de los Giants de Nueva York que veía el partido con sus padres, suegros y su hijo de 2 años, dijo que el medio tiempo fue el punto emocional más alto del juego para él, por la forma en que buscó “unir las tradiciones de toda la gente que ha migrado para allá y que también ha hecho rico a Estados Unidos”.
“Quizás no soy tan aficionado a la música de Bad Bunny, pero creo que lo que hizo a nivel cultural, lo hizo muy bien”, dijo.
Esas reacciones reflejan lo que muchos mexicanos han expresado desde que se anunció que Bad Bunny encabezaría el espectáculo de medio tiempo.
A principios de diciembre, mientras muchos fans caminaban junto a puestos callejeros que vendían mercancía del artista antes del inicio de su gira en Ciudad de México, María Fernanda Simón, psicóloga de 35 años, dijo sentirse sorprendida por la magnitud de su impacto.
“Me encanta que la gente quiera hablar español por él”, dijo. “Mucho tiempo … todo lo anglo, lo gringo, lo güero, el inglés era lo ‘in’, lo ‘fashion’ y ahorita verlo al revés me hace sentir emoción, como que ser latino está ‘cool’”.
No todos en México comparten esa lectura. José Manuel Valenzuela, investigador en estudios culturales del Colegio de la Frontera Norte, en Tijuana, advierte que la idea de que el valor cultural fluye únicamente desde Estados Unidos refleja una perspectiva “colonizada” de larga data, moldeada por la historia, el poder y los medios. A su juicio, el momento de Bad Bunny es real, pero no borra las desigualdades más profundas que hacen que este tipo de giros resulten novedosos.
Puerto Rico en primer plano
En Puerto Rico, el partido fue solo un preámbulo en las reuniones para ver el Super Bowl. En San Juan y comunidades cercanas, los barrios cobraron vida mientras el juego pasaba a segundo plano y toda la atención se concentraba en los 13 minutos de Bad Bunny sobre el escenario.
Alexandra Núñez, residente de Caguas, al sur de San Juan, llevaba una pava —un sombrero de paja tradicional de Puerto Rico— y ropa con los colores de la bandera puertorriqueña mientras observaba la transmisión.
“Esto es un logro”, dijo. “Bad Bunny está demostrando que la música no tiene barreras. El idioma no tiene barreras. No tienes que hablar nuestro idioma para poder disfrutar de nuestra cultura y de nuestra música. Esto es algo mundial, es global”.
También marcó una diferencia clara entre Bad Bunny y otras estrellas latinas que llegaron al público estadounidense adaptando su sonido o su idioma.
“Hay una diferencia con lo que está haciendo Bad Bunny porque lo que hizo Ricky Martin fue un ‘breakthrough’ (un paso adelante), fue cruzar el mercado”, dijo. Pero “Bad Bunny no tuvo que cruzar el mercado ... Él literalmente cogió lo que ya existía y lo llevó al otro lado. Él hizo que ellos aceptaran lo de nosotros. Nosotros no tuvimos que cambiar, él no tuvo que cambiar nada para llegar a donde ellos”.
Celebración en medio de la tensión
En Estados Unidos, la celebración se dio en un contexto de mayor aplicación de leyes migratorias y protestas por redadas y deportaciones, un entorno que influyó en la forma en que muchos latinos recibieron el espectáculo.
Carlos Benítez, de 29 años, nacido en Cali, Colombia, criado en Miami y actualmente empleado en gestión de riesgos en un banco en Nueva York, describió la actuación como un logro, pero también como un recordatorio de sus límites.
“Para mí es un logro”, dijo, al recordar que antes los artistas sentían presión por cantar en inglés para llegar a los niveles más altos. “Bad Bunny ha sido una de las de los artistas que han llegado más lejos diciendo: ‘Yo voy a hacer mi música en español y el que la entienda la entendió y el que no, pues no’”.
Al mismo tiempo, subrayó que la visibilidad no se traduce automáticamente en cambios inmediatos.
“No es un cambio directo. No es que alguien, por decir, un agente del ICE que estaba viendo el Super Bowl, vio el show y dijo: ‘¡Guau! Cambio completamente la forma de pensar’”, dijo, en referencia a la agencia migratoria estadounidense.
Esa tensión es fundamental en la forma en que muchos latinos interpretaron la noche.
Vanessa Díaz, profesora asociada de estudios chicanos y latinos en la Universidad Loyola Marymount y coautora del libro “P FKN R: Bad Bunny y la música como un acto de resistencia”, señaló que la actuación refleja un cambio más amplio en lo que significa pertenecer a la corriente principal en Estados Unidos, es decir, aquello que domina el gusto popular y alcanza a las audiencias mayoritarias.
Afirmó que Bad Bunny no es un artista alternativo, sino de la corriente dominante, aun si ésta ya no se centra en la música en inglés o en audiencias blancas.
Agregó que lo que ha sorprendido a muchos no es solo que un artista en español haya llegado al escenario del Super Bowl, sino que Bad Bunny lo haya hecho después de años de éxitos globales consecutivos, incluso entre oyentes que no hablan español. El arte, dijo, siempre ha trascendido las barreras del idioma, pero la escala y la constancia de su éxito desafían ideas más antiguas sobre quiénes conforman el público mayoritario.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, dijo el lunes que una frase proyectada durante la actuación de Bad Bunny —“Lo único más poderoso que el odio es el amor”— reforzaba, a su juicio, el mensaje de unidad que transmitió al cantar en español en el Super Bowl.
En el bar de Ciudad de México, cuando el partido se reanudó y los aficionados volvieron a concentrarse en el campo, la emoción seguía en el aire.
Para Mejía, la maestra, la noche no resolvió las contradicciones que percibe entre la celebración cultural y la discriminación. Pero que el momento ocurriera, y que ocurriera en español, fue algo muy importante.
LOS ÁNGELES (AP) — Catherine O’Hara murió de una embolia pulmonar, con el cáncer como causa subyacente.
El lunes, un certificado de defunción del condado de Los Ángeles indicó que la embolia pulmonar, que ocurre cuando un coágulo de sangre bloquea una arteria en los pulmones, fue la causa inmediata de la muerte de la actriz el 30 de enero a los 71 años. El cáncer rectal fue la causa a largo plazo.
El oncólogo que firmó el certificado indicó que había tratado a O’Hara desde marzo del año pasado y la vio por última vez el 27 de enero. Falleció en un hospital en Santa Mónica, California.
La querida actriz cómica nacida en Canadá y exintegrante de “SCTV” protagonizó como la madre de Macaulay Culkin en dos películas de “Home Alone” (“Mi pobre angelito”) y ganó un Emmy como la dramáticamente despistada matriarca adinerada Moira Rose en “Schitt’s Creek”.
Su muerte fue una sorpresa para la mayoría, y una declaración inicial de sus representantes solo decía que había fallecido “tras una breve enfermedad”.
Colaboradores como Culkin, Christopher Guest, Eugene Levy y Pedro Pascal le rindieron un emotivo homenaje tras su muerte.
El documento indicó que fue incinerada. Enumera su profesión como “actriz” y su negocio como películas. Dice que ejerció su oficio durante 50 años.
Radio América es una emisora de habla hispana que transmite desde la ciudad de Laurel en el estado de Maryland cubriendo con sus 1,900 vatios de potencia toda el área metropolitana de Washington D.C. en la cual residen cerca de 1 millón de Latinos.
Su propietario es Alejandro Carrasco considerado como la personalidad radial hispana mas influyente en Washington, Maryland y Virginia.
Su frecuencia, 900 AM una Ubicación ideal en el dial para alcanzar a toda la comunidad latina en el area metropolitana de Washington.