SAN JOSÉ, Costa Rica (AP) — El jefe de seguridad nacional de Costa Rica reveló el martes detalles de un presunto complot para asesinar al presidente Rodrigo Chaves antes de las elecciones presidenciales y legislativas.
Jorge Torres, director de la Dirección de Inteligencia y Seguridad Nacional, informó a los periodistas sobre las denuncias del complot mientras se disponía a presentar una denuncia formal ante el Ministerio Público.
“Lo que recibimos es información confidencial que quisiera dejar constancia en la denuncia. No quiero entrar en detalles, pero simplemente quiero decirles que se trata de la vida del presidente de la República”, declaró Torres a los medios locales.
Torres afirmó haber recibido una llamada de una mujer que denunció un supuesto complot contra Chaves y añadió que se había realizado un pago a un sicario. Torres también informó que se estaba reforzando la seguridad del líder populista conservador, quien se ha presentado como un político de mano dura contra la delincuencia.
Torres habló mientras el presidente de El Salvador, Nayib Bukele , quien ha ganado fama por su controvertida represión de seguridad , tenía previsto visitar el país.
Está previsto que el miércoles Chaves coloque la primera piedra de una nueva “ mega prisión ” que Costa Rica planea construir, inspirada en una instalación construida por Bukele.
Costa Rica celebrará elecciones presidenciales y legislativas el 1 de febrero. Si bien Chaves no puede postularse a la reelección, Laura Fernández, del partido gobernante, está entre los candidatos presidenciales.
CARACAS (AP) — Familiares de los presos en Venezuela y activistas de derechos humanos reclamaron el martes la “libertad plena” de los detenidos luego de denunciar que las autoridades solo han excarcelado en los últimos días a una pequeña fracción de los más de 800 que se encuentran encerrados por motivos políticos.
El Comité por la Libertad de los Presos Políticos, una organización que reclama la excarcelación en Venezuela de detenidos en las protestas que siguieron a las cuestionadas elecciones presidenciales de julio de 2024, señaló que han podido verificar únicamente 69 excarcelaciones.
“Nosotros como familiares”, junto a organizaciones de derechos humanos, “tenemos hasta ahora estas relaciones (cifras), lo que demuestra, una vez más que no se han efectuado, el número significativo de estas liberaciones que se mencionaron”, cuestionó Diego Casanova, vocero de dicho comité, en una protesta pacífica realizada dentro de la Universidad Central de Venezuela, la más grande y antigua del país.
La semana pasada, el gobierno venezolano anunció que liberaría a un “número importante” de venezolanos y extranjeros encarcelados, como un gesto para consolidar la paz y la convivencia, sin mencionar una cifra ni en qué condiciones legales lo iba a hacer. Lo anunció a pocos días de la intervención militar estadounidense en el país y la captura del expresidente Nicolás Maduro.
Foro Penal, una de las organizaciones civiles más prestigiosas de Venezuela, ha dicho por su parte que hasta la mañana del martes verificó la liberación de 56 detenidos por “razones políticas”.
El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, rechazó las cifras dadas de “forma mezquina” por activistas de derechos humanos y afirmó que “a la fecha van más de 400 personas excarceladas”, sin identificarlas, lo que imposibilita determinar si los liberados se encontraban en prisión por motivos políticos o de otra índole.
“Las primeras 160, el 23 de diciembre” del año 2025, añadió el legislador en alusión a las liberaciones registradas a finales del año pasado que incluyó al menos a 71 personas que habían sido arrestadas en relación con la crisis política tras las polémicas elecciones presidenciales de 2024.
Pero Casanova subrayó que “ha quedado demostrado una vez más que no puede haber transición en Venezuela si no hay libertad plena e incondicional de todos los presos políticos y la represión que los llevó a las cárceles en las que están hoy, continúa”. Alertó que “en los últimos días, luego de que se generó esta expectativa (de excarcelaciones), se han sumado nuevos casos y en el comité incluso ya llevamos una cifra de al menos 100 personas nuevas que se han registrado” como detenidas.
Estados Unidos y la oposición venezolana han exigido durante mucho tiempo la liberación de todos los opositores, activistas y periodistas detenidos, denunciando que el gobierno los usa como herramienta política. Las autoridades niegan que haya prisioneros detenidos injustamente, acusándolos de conspirar para desestabilizar a Maduro.
Por su lado, el ministro de Relaciones Interiores de Venezuela, Diosdado Cabello, afirmó el martes que varios organismos policiales y científicos trabajan en la identificación de los fallecidos durante la intervención militar estadounidense.
Ante la demora de las autoridades para ofrecer una cifra total de muertos, Cabello indicó que “no hablamos de la cantidad de fallecidos o asesinados porque las explosiones fueron tan fuertes que bueno, ahí hay personas que no sabemos dónde están”.
Algunos cuerpos quedaron fragmentados “de tal manera que es imposible” tener una identificación plena sin una serie de análisis, indicó el ministro en una rueda de prensa.
Explicó que es necesario “el estudio que se hace para ver el ADN de restos humanos”, un trabajo que está a cargo de la policía científica con la ayuda del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas.
La semana pasada, en una ceremonia realizada en el Fuerte Tiuna —la mayor instalación militar del país que está situada en el suroeste de Caracas—, la presidenta encargada Delcy Rodríguez entregó condecoraciones a varios familiares de militares fallecidos y heridos, sin mencionar tampoco una cifra.
De acuerdo con datos del ejército de Venezuela, al menos 24 elementos de seguridad venezolanos murieron durante el ataque estadounidense. Por su parte, el gobierno de Cuba anunció el 4 de enero que 32 agentes militares y policiales cubanos que trabajaban en Venezuela también fallecieron en la operación militar.
Maduro fue capturado en la madrugada del 3 de enero junto a su esposa Cilia Flores. Posteriormente, fue trasladado a territorio estadounidense, donde ambos comparecieron el 5 de enero ante un tribunal de Nueva York para enfrentar cargos de narcoterrorismo. El depuesto mandatario se declaró inocente.
Sobre la situación del país, el ministro Cabello comentó que lo que se percibe en el país es “la normalización… dentro de una tensa calma”, dado que “Venezuela no había sido bombardeada nunca”.
A su vez restó importancia a la lenta reactivación de las actividades cotidianas y remarcó que tradicionalmente durante los primeros días del año numerosos comercios e industrias permanecen cerrados y otorgan vacaciones colectivas a sus trabajadores.
“Nosotros tenemos que seguir adelante. La presidenta encargada ha estado trabajando en la calle entregando obras que ya estaban listas”, dijo, mientras los cuerpos de seguridad “estaremos aquí trabajando mañana, tarde y noche, todos los días, la semana, para darle tranquilidad a nuestro pueblo”.
En tanto, una caravana con cientos de transportistas, en su mayoría motociclistas dedicados al transporte de personas y el reparto de compras, recorrió la capital venezolana en apoyo al gobierno de Rodríguez y exigiendo la liberación del depuesto presidente y su esposa.
“Los transportistas seguimos trabajando para nuestro pueblo, no nos paramos, seguiremos prestándole el servicio a nuestro pueblo”, dijo. José Encarnación Rodríguez, de 24 años, abordo de su “mototaxi”. “Venezuela no se detiene”.
CARACAS (AP) — Yaxzodara Lozada se despertó con mucho frío la mañana del lunes después de pasar la noche en la acera frente a una prisión de la capital de Venezuela a la espera de que su esposo, un agente de la policía que fue detenido el 17 de noviembre, sea liberado como parte del esfuerzo de buena voluntad que anunció el gobierno la semana pasada.
Mientras el comercio y la vida cotidiana se reanudan en Venezuela --con la reapertura de centros comerciales, escuelas y gimnasios una semana después del impactante ataque de Estados Unidos que resultó en el arresto del presidente Nicolás Maduro— la prometida liberación de figuras de oposición, líderes de la sociedad civil y periodistas encarcelados únicamente se ha materializado en pequeñas cantidades, desatando críticas.
Familiares de buena parte de las más de 800 personas que según las organizaciones defensoras de los derechos humanos se encuentran encarceladas en Venezuela por razones políticas comenzaron a reunirse frente a las prisiones el jueves, cuando el gobierno de la presidenta interina Delcy Rodríguez prometió liberar a un número significativo de presos en lo que describió como un gesto de “paz”.
Las autoridades no han dado a conocer el nombre ni el número de presos que tienen pensado liberar, lo que ha dejado a grupos defensores de los derechos humanos en busca de pistas e información, provocando una angustiosa espera de sus familiares.
Hasta la tarde del lunes, el colectivo venezolano Foro Penal había verificado la liberación de 49 prisioneros, incluidas varias personas de nacionalidad italiana, española, argentina, israelí y colombiana.
También el lunes, la Casa Blanca confirmó que la lideresa opositora María Corina Machado se reunirá con el presidente Donald Trump el jueves.
Trump aseguró durante el fin de semana que las liberaciones se produjeron a petición de Washington.
“Venezuela ha comenzado de gran forma el proceso de liberar a sus presos políticos”, escribió Trump el sábado en su plataforma Truth Social.
Otros criticaron al gobierno por no cumplir su promesa de liberar a un gran número de personas.
La misión de investigación con respaldo de Naciones Unidas en Venezuela aplaudió el lunes la liberación de prisioneros, pero aseguró en un comunicado que el número de personas liberadas en los últimos días “está muy por debajo” de la demanda más amplia de la “liberación inmediata e incondicional de todos los presos políticos”.
Lozada dijo que no ha visto a su esposo desde que fue detenido el 17 de noviembre, un arresto por el cual, asegura, nunca se le dio una razón.
A su lado, familiares de otros detenidos se estiraban y buscaban agua después de pasar la noche a la intemperie, usando viejos cojines de sofá y piezas de espuma. Frente a ellos, los autos seguían pasando para dejar a los niños en una escuela ubicada cerca de la prisión.
“Son dos realidades. Ellos quieren que el mundo vea que todo está normal. Que aquí no pasa nada”, señaló Jenny Quiroz, cuyo esposo fue detenido el 26 de noviembre en su farmacia de Caracas por presuntamente criticar al gobierno en un grupo de WhatsApp. “Pero es una mezcla de angustia, desesperación. ¿Sabes lo que es tener 48 días sin saber si come, si lo tienen aislado, si le están haciendo tortura psicológica, física?.
Quiroz dijo que quería que Trump supiera que la información que recibe sobre la liberación de prisioneros no es del todo precisa.
Mientras los familiares esperaban a recibir noticias de sus seres queridos encarcelados, el gobierno desplegó fuerzas de seguridad en las escuelas públicas de todo el país para el primer día de clases desde el receso navideño. Alumnos uniformados caminaban por las calles de Caracas, algunos solos y otros acompañados de adultos.
El gobierno venezolano ha intentado impulsar un mensaje de normalidad después de la operación militar de Estados Unidos que estremeció a la nación.
Durante un recorrido escolar transmitido por la televisión estatal, la presidenta interina Rodríguez —rodeada de niños— arremetió contra el gobierno de Trump al tiempo que adoptaba una postura optimista sobre el futuro del país. Aseguró que Venezuela “resiste activamente” a Estados Unidos mientras “estamos escribiendo una nueva página de la historia venezolana”.
Mientras los profesores se preparaban para responder a las preguntas de los estudiantes sobre el ataque del 3 de enero, la maestra de preescolar Ángela Ramírez dijo que el tema no surgió en su aula.
Los niños “ellos de verdad andan en su mundo. Ellos no saben todavía, no entienden sobre esos temas y tampoco le abordé… no noté el interés ni la necesidad de ellos de saber qué es lo que estaba pasando”.
La periodista de Associated Press Megan Janetsky contribuyó con este despacho desde Ciudad de México.
Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
BOGOTÁ, Colombia (AP) — El grupo rebelde más grande que queda en Colombia pidió un “acuerdo nacional” para superar los conflictos políticos en la nación sudamericana, mientras enfrenta la posibilidad de ataques de los gobiernos de Colombia y Estados Unidos.
En un comunicado publicado este lunes en su cuenta X, el Ejército de Liberación Nacional, o ELN, dijo que después de las elecciones en Colombia de este año, el grupo quisiera trabajar con el nuevo gobierno de la nación para diseñar acuerdos destinados a derrotar la pobreza, proteger los ecosistemas y "superar" el narcotráfico en las zonas rurales.
La declaración surge tras informes de que los gobiernos de Colombia y Estados Unidos están buscando formas de realizar operaciones conjuntas contra el ELN, un grupo al que el presidente colombiano Gustavo Petro ha descrito como “narcotraficantes disfrazados de guerrilleros”.
La presión sobre el ELN ha aumentado desde principios de este mes, cuando Estados Unidos capturó al expresidente venezolano Nicolás Maduro en una redada al amanecer y lo trasladó a Estados Unidos para enfrentar cargos de narcotráfico. La acusación contra Maduro en el caso de Nueva York lo acusa de brindar protección al ELN en territorio venezolano y colaborar con el grupo en el tráfico de cocaína.
Desde la redada, las autoridades colombianas están tomando medidas para debilitar la posición del grupo en Venezuela.
La semana pasada, el ministro del Interior de Colombia, Armando Benedetti, dijo que el presidente Petro y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, discutieron sobre el ELN y su papel en el narcotráfico durante una llamada telefónica que disminuyó las tensiones entre los dos líderes.
Según Benedetti, los presidentes discutieron posibles operaciones conjuntas contra el ELN. En una entrevista con la emisora colombiana Blu, Bendetti afirmó que «el problema (con el ELN) es que necesitan ser atacados cuando se retiran» a sus campamentos en Venezuela.
Petro declaró en un mensaje publicado el lunes en X que el ELN debe abandonar el narcotráfico y el reclutamiento de menores si desea que se reanuden las conversaciones de paz. El presidente también instó al grupo rebelde a dejar de usar campamentos en Venezuela o a enfrentar "acciones conjuntas" que también involucran al gobierno venezolano.
El gobierno colombiano suspendió las conversaciones de paz con el ELN el año pasado , después de que el grupo realizó una ofensiva en la región nororiental del Catatumbo que obligó a más de 50.000 personas a huir de sus hogares.
El ELN fue fundado en la década de 1960 por estudiantes y líderes sindicales inspirados por la revolución cubana. Actualmente cuenta con unos 5.000 combatientes que operan en Colombia y Venezuela.
ROMA (AP) — El papa León XIV se reunió el lunes con la líder opositora venezolana y ganadora del Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, en una audiencia privada en el Vaticano.
La reunión, que no había sido incluida previamente en la lista de citas planeadas de León, fue luego incluida por el Vaticano en su boletín diario, sin agregar detalles.
Machado se encuentra de gira por Europa y Estados Unidos después de reaparecer en diciembre para aceptar el Premio Nobel de la Paz en Noruega.
El Papa León, el primer pontífice estadounidense, pidió que Venezuela siga siendo un país independiente después de que las fuerzas estadounidenses capturaron al expresidente venezolano Nicolás Maduro de su complejo en Caracas y lo llevaron a Nueva York para enfrentar cargos federales de tráfico de drogas.
Leo había dicho que estaba siguiendo los acontecimientos en Venezuela con “profunda preocupación” e instó a la protección de los derechos humanos y civiles en el país latinoamericano.
La oposición venezolana , respaldada por sucesivos gobiernos republicanos y demócratas en Estados Unidos, había prometido durante años reemplazar inmediatamente a Maduro por uno de los suyos y restaurar la democracia en el país petrolero. Pero el presidente estadounidense, Donald Trump, les asestó un duro golpe al permitir que la vicepresidenta de Maduro, Delcy Rodríguez, asumiera el control.
Mientras tanto, la mayoría de los líderes de la oposición, incluido Machado, están en el exilio o en prisión.
Después de ganar el Premio Nobel de la Paz 2025, Machado dijo que le gustaría dárselo o compartirlo con Trump.
Machado dedicó el premio a Trump, junto con el pueblo de Venezuela, poco después de su anuncio. Trump ha codiciado y hecho campaña abiertamente para ganar el Premio Nobel desde su regreso al cargo.
Radio América es una emisora de habla hispana que transmite desde la ciudad de Laurel en el estado de Maryland cubriendo con sus 1,900 vatios de potencia toda el área metropolitana de Washington D.C. en la cual residen cerca de 1 millón de Latinos.
Su propietario es Alejandro Carrasco considerado como la personalidad radial hispana mas influyente en Washington, Maryland y Virginia.
Su frecuencia, 900 AM una Ubicación ideal en el dial para alcanzar a toda la comunidad latina en el area metropolitana de Washington.