CIUDAD DE GUATEMALA, Guatemala (AP) — El presidente guatemalteco Bernardo Arévalo dijo el domingo que había declarado estado de emergencia en dos municipios del oeste de Guatemala un día después de que hombres armados atacaron un puesto militar y una estación de policía, cortaron carreteras y secuestraron autobuses, matando al menos a cinco personas.
Las bandas criminales intentan obligar a las fuerzas de seguridad a retirarse para tomar el control de la región, afirmó Arévalo. Aseguró que su gobierno reforzaría la seguridad.
Este estado de emergencia, el primero que declara su gobierno , tendrá una duración de 15 días en los municipios de Nahuala y Santa Catarina Ixtahuacan en el departamento de Sololá.
“Estamos en un momento crítico para el departamento de Sololá y la seguridad del país”, dijo Arévalo, acompañado del ministro del Interior, Marco Villeda, y del ministro de Defensa (encargado) y jefe del Estado Mayor General, José Giovanni Martínez Milán.
Arévalo mostró videos y fotografías de los hechos del sábado, en los que se puede ver a hombres armados -algunos vestidos con uniformes camuflados o militares, con cascos y chalecos antibalas y portando armas de grueso calibre- disparando o resguardándose a pocos metros de una transitada vía principal.
Los grupos criminales están vinculados a la extorsión y al narcotráfico y representan una amenaza para las comunidades locales, dijo Arévalo.
“Las comunidades no están solas”, dijo.
El ministro del Interior, Marco Villeda, informó que cinco personas habían fallecido. El sábado, el director de la Policía Nacional Civil, David Botero, anunció la muerte de seis personas, entre ellas un soldado.
Se cree que los incidentes comenzaron el jueves pasado cuando hombres armados atacaron el puesto militar, dejando cuatro personas heridas en ese momento.
Los dos municipios llevan décadas disputando fuentes de agua y caminos locales que ambos reclaman como propios. Estas disputas han causado decenas de muertes.
“En este caso, no hubo un ataque entre las comunidades. Fue un ataque al puesto militar, intencional y específico”, afirmó Arévalo.
El estado de excepción limita el derecho a reuniones al aire libre, manifestaciones públicas y eventos. Permite la disolución por la fuerza de cualquier reunión, grupo o manifestación pública no autorizada, en particular las que impliquen armas o actos violentos.
También limita el derecho a las protestas que afecten la libre circulación o los servicios públicos, que pueden ser disueltas por la fuerza, y restringe el derecho a portar armas.
SANTIAGO (AP) — El opositor José Antonio Kast obtuvo un rotundo triunfo en la segunda vuelta presidencial del domingo en Chile marcando el regreso de la derecha más extrema desde el restablecimiento de la democracia en 1990. En sus primeras palabras como presidente electo, Kast prometió que llevará a cabo los cambios que necesita el país sudamericano y que el “respeto” será el timón que guiará su gobierno.
“Es un día de alegría”, celebró Kast en su primer discurso ante sus simpatizantes. “En estos cuatro años lo vamos a hacer bien”, agregó el ultraderechista, quien instó por la unidad y una gestión basada en diálogo.
El líder del Partido Republicano fue elegido el nuevo gobernante del país sudamericano para los próximos cuatro años al conseguir un 58,17% de los votos frente al 41,83% logrado por la candidata oficialista de izquierda Jeannette Jara, después de que el Servicio Electoral de Chile escrutara más del 99,6% de las mesas de votación.
Unos 15,7 millones de electores estaban llamados a sufragar en este balotaje para decidir entre la permanencia de la centroizquierda o dar un giro hacia la derecha más extrema desde el regreso de la democracia tras la dictadura militar de Augusto Pinochet (1973-1990).
Kast agradeció a sus hijos, nietos, padres, Dios y, en especial, a su mujer, María Pía Adriasola, con quien subió al escenario para pronunciar su primer discurso oficial. Subrayó que pondrá en marcha los cambios profundos que ha prometido, entre ellos las medidas más duras para contrarrestar el crimen organizado y controlar la inmigración desenfrenada.
“Chile quiere un cambio y quiero decir que Chile va a tener un cambio real”, aseguró.
También adoptó un tono conciliatorio con la oposición encabezada por Jara, con quien afirmó tener “diferencias duras”, al paso que igualmente dio las gracias a las demás candidaturas de derecha que lo respaldaron de cara a la segunda vuelta electoral.
“Un gobierno no se construye solo con los partidarios, la oposición es importante”, destacó Kast. “Alguien puede ser de una ideología distinta, pero es una persona igual que nosotros”.
El primero en reconocer su victoria fue el mandatario saliente de izquierda Gabriel Boric, al paso que varios de los gobiernos conservadores de la región, entre ellos Argentina, Estados Unidos, Paraguay y Ecuador, le manifestaron su apoyo.
En una llamada telefónica con el candidato ganador, Boric le reconoció que obtuvo “un triunfo claro”. “Y eso usted sabe, es una gran responsabilidad que hay que abordar con mucho cariño, con mucha humildad, con mucho trabajo”, agregó.
Kast agradeció las palabras de Boric y expresó su deseo de que “esta sea una transición muy ordenada, respetuosa”. “Y por supuesto que... después del 11 de marzo me interesaría también mucho contar con sus opiniones, con su mirada de lo que es el país”, aseguró el presidente electo sobre la fecha en que asumirá el poder.
Entre los mandatarios latinoamericanos, el primero en felicitar a Kast fue el también ultraderechista Javier Milei, presidente de Argentina desde fines de 2023.
“Mis sinceras felicitaciones al pueblo chileno por la ejemplar jornada democrática y al apreciado @joseantoniokast por su elección como presidente de Chile. Confío en que vamos a trabajar juntos para fortalecer aún más la amistad y cooperación entre nuestros países”, dijo el ultraliberal argentino.
Abogado de 59 años y padre de nueve hijos, Kast comparte visiones similares a las expresadas por Milei, el expresidente brasileño Jair Bolsonaro (2019-2023) y el mandatario de Estados Unidos, Donald Trump.
El secretario de Estado estadounidense Marco Rubio señaló por su lado en una declaración que bajo el liderazgo de Kast “estamos seguros de que Chile avanzará en prioridades compartidas, entre ellas el fortalecimiento de la seguridad pública, el fin de la inmigración ilegal y la revitalización de nuestra relación comercial”.
“Estados Unidos espera con interés trabajar en estrecha colaboración con su administración para profundizar nuestra asociación y promover la prosperidad compartida en nuestro hemisferio”, agregó el funcionario.
En la región, igualmente han felicitado al presidente electo los mandatarios de Ecuador, Daniel Noboa, y de Paraguay, Santiago Peña, —ambos de derecha— y el centroizquierdista de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva.
Jara, por su parte, también se comunicó con Kast tras aceptar su derrota y le deseó éxito.
“Es en la derrota donde más se aprende”, aseveró la comunista ante los centenares de partidarios que la esperaban en la céntrica plaza San Francisco de la capital. Admitió que “toca ser oposición” aunque aseguró que no desea “un país dividido”.
Jara fue la primera comunista en encabezar una lista única que aglutinó a todos los sectores de la izquierda y centroizquierda de Chile. Kast, quien se postuló por tercera vez a La Moneda, se ganó la simpatía del electorado con su promesa de instaurar un gobierno de tolerancia cero con el crimen organizado y la inmigración irregular, que son las dos mayores preocupaciones de los chilenos.
“Yo me emocioné porque decía que si sale Jara yo estaría dispuesta hasta a salir del país porque no queremos comunismo aquí en Chile”, dijo a The Associated Press Karina Marino, de 45 años, jefe de proyectos en una empresa de seguridad.
En el cuartel general de Kast, ubicado en la pudiente comuna de Las Condes de la capital chilena, miles de simpatizantes celebraron las primeras palabras del presidente electo. Algunos de sus seguidores sostenían pancartas y fotos con la imagen de Pinochet.
Hace cuatro años Kast llegó a acariciar el sillón presidencial, pero fue derrotado en el balotaje por Boric, al ser cuestionado por sus posturas consideradas por muchos como extremas, como su oposición al matrimonio igualitario, el aborto, la reducción de la jornada laboral o su complacencia con la dictadura de Pinochet.
Sin embargo, este año el ultraderechista optó por dejar a un lado varias de esas posturas y concentró sus propuestas en su “gobierno de emergencia” para aplacar los violentos hechos delictivos y la inmigración descontrolada. Para ello ha propuesto deportaciones masivas para los más de 330.000 extranjeros indocumentados.
La victoria de Kast plasma “la segmentación de los miedos de la ciudadanía junto con un sector que no se siente conforme con una candidata comunista y el voto de protesta al gobierno”, dijo el analista político Gilberto Aranda, de la Universidad de Chile. “Esa combinación crea un ambiente favorable a Kast, que sabe leer los miedos y pone en el centro de su propuesta la seguridad y migración irregular”, agregó.
NAYARA BATSCHKE writes about Chile, Uruguay and Paraguay for The Associated Press, based in Santiago. Before moving to South America in 2024, she covered Southeast Asia reporting from Bangkok; Latin America from Sao Paulo, and European affairs reporting from Madrid.
SANTIAGO (AP) — En medio de una agenda dominada por el temor a la delincuencia y la migración desenfrenada, los chilenos volverán el domingo a las urnas para elegir a su gobernante para los próximos cuatro años en unas elecciones que podrían marcar el giro a la derecha más extrema desde la dictadura militar de Augusto Pinochet.
El ultraderechista José Antonio Kast llega con una amplia ventaja en las encuestas de intención de voto —que ronda el 60%— al balotaje en el que se enfrentará a la candidata del oficialismo, la comunista Jeannette Jara.
A diferencia de hace cuatro años, cuando las libertades individuales y los pedidos por reformas estructurales pusieron en jaque al sistema político chileno, este año la delincuencia ha eclipsado a la economía, la salud y la educación como la principal preocupación.
Codo a codo en la lista de inquietudes ciudadanas figura también la llegada masiva, a partir de 2019, de miles de extranjeros, sobre todo venezolanos. Muchos sectores, incluso del gobierno saliente, han vinculado la migración descontrolada con el aumento de la violencia urbana.
“La delincuencia es una cuestión que nosotros no estábamos acostumbrados al nivel que hay ahora”, dijo a The Associated Press la jubilada Norma Ayala, de 67 años. “Y cambió mucho, aunque parezca mal, con llegada de tanto extranjero”.
Ayala es parte de los casi dos tercios de chilenos que apuntan a la violencia como su mayor temor: un 63% de los ciudadanos dijo que es lo que más preocupación le genera, en tanto que la inmigración fue motivo de intranquilidad para 40% de los consultados en el informe Preocupaciones del Mundo, divulgado en noviembre por IPSOS, que cada mes recoge la percepción de unas 25.000 personas en una treintena de países.
Aunque permanece como uno de los países más seguros de América Latina, Chile vio la tasa de homicidios duplicarse en la última década, pasando de 2,32 por cada 100.000 habitantes en 2015 a 6,0 en 2024.
Fronteras cerradas y expulsiones masivas
A lo largo de la campaña tanto Jara como Kast —fundador del Partido Republicano— han avalado medidas para mitigar la inseguridad y endurecer la política migratoria en el país, donde los extranjeros representan casi el 9% de los 18,5 millones de habitantes.
Pero han presentado hojas de ruta completamente distintas.
Jara, que busca dar continuidad a las políticas implementadas por el saliente gobierno de Gabriel Boric, propone medidas más moderadas para contener el flujo migratorio que incluyen un registro oficial de los más de 330.000 migrantes sin papeles que residen actualmente en Chile.
En materia de combate al crimen, aboga por la construcción de más cárceles, la modernización de los aparatos policial y estatal y la creación de equipos especializados para rastrear y eliminar el dinero de origen ilícito que alimenta a las organizaciones criminales.
De cara a la segunda vuelta, Jara endureció el tono y defendió la expulsión de los extranjeros que no se registren o hayan cometidos delitos en Chile. Tampoco descartó un Estado de Emergencia “si es necesario”, en un gesto por captar el centro político que pide medidas más contundentes ante la ola de inseguridad.
Kast, por su parte, promete implementar un gobierno de mano dura como el del presidente Nayib Bukele, cuya mega cárcel en El Salvador llegó a visitar.
Su plan de gobierno también incluye medidas como la construcción de centros de detención y expulsión para migrantes, la instalación de muros, vallas y zanjas en la frontera y un mayor poder de acción de las fuerzas de seguridad. “Quienes intenten ingresar de manera violenta o desobedecer las órdenes serán reducidos con protocolos estrictos”, advierte su programa.
Propuestas económicas para recuperar al país
Kast ha prometido impulsar la inversión, reducir trabas burocráticas y mejorar las condiciones para la creación de empleo. Asimismo, su plan de gobierno prevé el recorte de unos 6.000 millones de dólares en gastos a fin de reducir el tamaño del Estado y aliviar el presupuesto.
Jara, por su lado, plantea una economía que combine crecimiento con protección social, aumento de la productividad y fortalecimiento del trabajo formal. Para ello ha centrado sus propuestas en el mantenimiento y la expansión de algunos beneficios obtenidos durante el gobierno de Boric.
Entre ellos destacan el ingreso mínimo de unos 815 dólares mensuales, la limitación de las alzas sistemáticas en las áreas de salud y educación y la baja en las cuentas de luz.
“El mal menor”
La primera vuelta de las elecciones estuvo marcada por un alto nivel de polarización y la pugna entre las antípodas del espectro político, algo que no ocurría desde la redemocratización del país en 1990.
Estos comicios presidenciales se producen además en un contexto donde por primera vez el voto es totalmente obligatorio.
Según las últimas encuestas antes de la veda electoral, la cifra de electores que han afirmado no haber decidido su opción o que votarán nulo o blanco oscila entre 17% y 20%, una cifra que se vio elevada también por el desencanto de un electorado poco conforme con posturas más extremas.
“Ninguno de los dos candidatos, por lo menos a mí no me representa y siento que a mucha gente tampoco les representa”, dijo a AP el artista visual Gonzalo Medel. “Finalmente termina siendo lo mismo que ha sido hasta ahora: votas por el mal menor”.
En un intento por conquistar a esa fracción de los electores, tanto Jara como Kast han moderado sus discursos y abrazado propuestas de otros contendientes, en un guiño sobre todo a los votantes del economista Franco Parisi, quien terminó la primera vuelta en tercer lugar con casi el 20% de respaldo.
Sus electores son diversos y difíciles de codificar, ya que van desde jóvenes desconfiados de las instituciones hasta trabajadores y empresarios, pasando por los molestos con la clase política y aquellos que no se sienten representados por nadie. El grupo se convirtió, así, en un vital botín electoral codiciado tanto por Jara como Kast.
“Los dos candidatos están jugando a no definirse mucho en los temas que les pueden restar voto”, afirmó a AP la politóloga Claudia Heiss, de la Universidad de Chile. “Han tratado de esconder aquellos elementos que se puedan percibir como dañinos para esos votos indecisos”, agregó.
Jara apostó por desmarcarse aún más de su Partido Comunista y anunció que renunciará a la formación en caso de ser elegida. Igualmente incorporó propuestas de otros candidatos, como la devolución del impuesto agregado a medicamentos o el estímulo financiero para jóvenes.
Por su lado, Kast, un abogado opuesto al aborto y al matrimonio igualitario, adoptó un tono más ameno y aseveró que, en su eventual gobierno, “ningún derecho adquirido se va a tocar”.
Asimismo, en los últimos días ha enfatizado que acogerá a “cualquier persona que quiera dar su apoyo a las ideas de la libertad”.
NAYARA BATSCHKE writes about Chile, Uruguay and Paraguay for The Associated Press, based in Santiago. Before moving to South America in 2024, she covered Southeast Asia reporting from Bangkok; Latin America from Sao Paulo, and European affairs reporting from Madrid.
CIUDAD DE MÉXICO (AP) — Hay un dicho en México: “No todos los mexicanos son católicos”. , pero todos son guadalupanos”.
La frase transmite la profunda conexión entre Nuestra Señora de Guadalupe y la identidad del país. En la nación de 130 millones de personas —la mayoría de las cuales se identifican como católicas— esta aparición de la Virgen María... posee una fuerza simbólica que a menudo supera la creencia religiosa.
“Después de México como nación independiente, llegó a encarnar no solo la devoción religiosa, sino también un sentido de identidad nacional”, afirmó Nydia Rodríguez, directora de un museo dedicado a la Virgen en la Basílica de la Ciudad de México. El santuario atrae hasta 12 millones de peregrinos durante su festividad, el 12 de diciembre de cada año.
El emblema oficial de México es un águila posada sobre un cactus mientras devora una serpiente. La imagen de la Virgen suele exhibirse junto a ella en edificios gubernamentales, pancartas y retratos de líderes políticos.
“México es un estado laico, pero en su historia siempre ha existido la religión”, dijo Rodríguez. “Nuestros antepasados prehispánicos y la sociedad española eran profundamente religiosos, y existe un punto de encuentro entre ambas tradiciones”.
Entre las piezas expuestas en el museo se encuentra una pintura del siglo XIX conocida como la "Virgen del Congreso". Se encuentra en el centro de la sala principal, flanqueada por dos águilas reales y enmarcada por banderas mexicanas.
“Este fue un regalo para el primer Congreso Constitucional”, dijo Rodríguez. “En cierto modo, legitimó a esos líderes políticos como si Nuestra Señora de Guadalupe estuviera respaldando a ese Congreso”.
Donde comienza la creencia
La "Virgen del Congreso" del museo no es una pintura común. Pertenece a un grupo de obras clasificadas como "tocadas por el original", término utilizado por los académicos mexicanos para describir una copia devocional de la imagen original.
Según la Iglesia Católica, ese primer icono se considera un milagro. Su historia describe la aparición de la Virgen en una fría noche de diciembre de 1531.
Bajo esa creencia, un indígena llamado Juan Diego vio a Nuestra Señora de Guadalupe cerca del cerro del Tepeyac, donde se encuentra la actual Basílica. Se dice que ella pidió que se construyera un templo en honor a su hijo, Jesucristo, pero el obispo local se mostró escéptico.
Siguiendo sus instrucciones, Juan Diego colocó flores en su manto. Y al abrirlo, apareció una colorida imagen de la Virgen.
Ese mantel cuelga en el centro de la Basílica. Peregrinos viajan desde todo México durante todo el año para agradecer los milagros que creen que la Virgen les ha concedido.
Teresa Morales se encuentra entre ellos. La mujer de 85 años visitó recientemente el santuario antes del 12 de diciembre para agradecer su buena salud.
Dijo que se sentía atormentada por un dolor de rodilla que apenas le permitía caminar. Pero al rezarle a una imagen de Nuestra Señora de Guadalupe que tiene en casa, su sufrimiento cesó.
“El otro día fui a confesarme y el sacerdote me dijo que difundiera el mensaje”, dijo. “Que les dijera a todos que sus milagros son reales”.
El poder cívico de la Virgen
El poder de Nuestra Señora de Guadalupe para unir a la gente fue clave cuando comenzó el movimiento de independencia de México en 1810.
La lucha contra el dominio español estuvo liderada por un sacerdote llamado Miguel Hidalgo y Costilla. Considerado ahora el padre de la patria, se alzó en armas una madrugada de septiembre portando una imagen de la Virgen.
Originalmente era una pintura que colgaba en un santuario del centro de México. Consciente de su fuerza simbólica, Hidalgo la ató a una lanza y la usó como estandarte.
“El sacerdote lideraba al pueblo contra el mal gobierno”, dijo Salvador Rueda, historiador y director del Museo Nacional de Historia de México, donde se exhibe el icónico lienzo. “¿Y por qué lo seguía todo el mundo? Porque Nuestra Señora de Guadalupe nos representa a todos”.
Las múltiples galerías del museo reflejan la doble función que ha desempeñado la Virgen en los últimos siglos. Su presencia en relicarios privados, un mural del arquitecto modernista Juan O'Gorman y las medallas otorgadas por el primer emperador de México en reconocimiento a sus servicios patrióticos demuestran cómo ha sido tanto una imagen devocional como un símbolo cívico.
Según Rueda, algunos visitantes se santiguan al ver la primera pintura de la exposición. Sin embargo, su reacción cambia al acercarse al estandarte de Hidalgo. «A uno le sigue la devoción», dijo. «A otro, una bandera».
Otros ejércitos adoptaron la imagen de la Virgen en sus causas. Si bien los detalles difieren, tanto los cristeros como los zapatistas la representaron en sus banderas a principios del siglo XX.
“Lo que empezó como una devoción terminó convirtiéndose en una imagen pública”, dijo Rueda. “Una referencia a la identidad no como católica, sino como mexicana”.
Aunque varios expertos se han preguntado si el lienzo de la Basílica es una pintura y no un objeto milagroso, Rueda dijo que los historiadores no deberían preocuparse.
"¿Por qué importaría eso?", preguntó. "Es real porque forma parte de la realidad, de la historia. Porque configura un mundo entero".
La cobertura religiosa de Associated Press recibe apoyo a través de la colaboración de AP con The Conversation US, con financiación de Lilly Endowment Inc. AP es la única responsable de este contenido.
MARÍA TERESA HERNÁNDEZ es reportera del equipo de Religión Global de AP. Trabaja en la Ciudad de México y cubre Latinoamérica.
BOGOTÁ (AP) — El presidente colombiano Gustavo Petro invitó a Donald Trump a visitar el país para verificar los operativos contra el narcotráfico, luego de que el mandatario estadounidense le reclamara presunta falta de eficacia en su política antinarcóticos.
“Ya no espero que me inviten a Washington, sino que (Trump) venga a Colombia a ver la destrucción de laboratorios de cocaína”, declaró Petro en un consejo de ministros televisado, en el que aseguró que diariamente se destruyen 17 laboratorios de cocaína.
Horas antes, Trump habló de Petro cuando los periodistas le preguntaron si había mantenido conversaciones con él —así como lo hizo con los gobernantes de México y Venezuela, en medio de su campaña de presión para combatir el narcotráfico—, pero Trump descartó la idea y dijo que Petro ha sido “bastante hostil hacia Estados Unidos”.
“Más le vale que se dé cuenta o será el siguiente. Será el siguiente”, advirtió el mandatario estadounidense. “Espero que esté escuchando. Será el siguiente”.
Trump le ha reprochado a Colombia no mostrar suficientes resultados en la lucha antinarcóticos, y descertificó al país en esa materia por primera vez en tres décadas. Además, ha dicho que Petro es un “capo de la droga”, le retiró la visa y lo sancionó a él y a dos de sus familiares por presuntos vínculos con el narcotráfico, sin mostrar pruebas de ello.
Petro, el primer presidente izquierdista en Colombia, defendió su política antinarcóticos nuevamente e insistió en que ha “luchado durante dos décadas contra el narco” y lo ha combatido en su gobierno, especialmente con la incautación de cocaína y la destrucción de laboratorios.
El mandatario colombiano rechazó el despliegue militar estadounidense en el Caribe, y consideró que no es cierto que, al atacar con misiles a pequeñas embarcaciones, Washington esté luchando contra “narcoterroristas”, porque Petro cree que los que van a bordo son “gente pobre”, mientras que los grandes capos viven en el exterior con lujos.
Además rechazó las declaraciones de Trump en las ha dicho que en Colombia hay “fábricas de cocaína”. Petro aseguró que no se trata de edificios, sino de campamentos rudimentarios en la selva que se atacan con operaciones en tierra, no con misiles.
“Hemos destruido 18.000 laboratorios sin matar a una sola persona. No se necesita romper la soberanía de Colombia; somos los mayores interesados en limpiar nuestros mares de la cocaína, porque las mafias de la cocaína han asesinado al pueblo colombiano durante medio siglo”, aseguró Petro.
Las relaciones de Estados Unidos con Colombia —el mayor productor de cocaína del mundo— se han desmejorado desde que Trump volvió a la presidencia.
Petro ha sido crítico de la política migratoria de Trump, así como de su despliegue militar en el Caribe y los ataques letales a embarcaciones señaladas de llevar droga, los cuales ha calificado de “asesinatos”.
En los últimos días ha pedido a las autoridades colombianas investigar la causa de la muerte de personas encontradas sin vida en las playas de La Guajira, en el Caribe colombiano. Aparentemente, dichos individuos provendrían de República Dominicana, y Petro sospecha que podrían ser víctimas de los ataques estadounidenses.
Radio América es una emisora de habla hispana que transmite desde la ciudad de Laurel en el estado de Maryland cubriendo con sus 1,900 vatios de potencia toda el área metropolitana de Washington D.C. en la cual residen cerca de 1 millón de Latinos.
Su propietario es Alejandro Carrasco considerado como la personalidad radial hispana mas influyente en Washington, Maryland y Virginia.
Su frecuencia, 900 AM una Ubicación ideal en el dial para alcanzar a toda la comunidad latina en el area metropolitana de Washington.