WASHINGTON (AP) — El presidente estadounidense Donald Trump le ordenó el domingo al Pentágono reducir los ejercicios militares conjuntos con Corea del Sur, argumentando que ese país se negó a ayudar a desnuclearizar a Irán y aludiendo a su buena relación con el gobernante norcoreano Kim Jong Un.En una publicación en redes sociales, Trump declaró que los ejercicios, programados para comenzar esta semana, no sólo son costosos sino que “envían una señal que es totalmente inapropiada y hostil” a Corea del Norte, que, según expresó, “no ha sido amenazante y ha sido respetuosa” mientras él ha estado en la Casa Blanca.
“Por lo tanto, y basándome en el hecho de que es demasiado tarde para cancelar, le he pedido al secretario de Guerra, Pete Hegseth, ¡reducir sustancialmente los Ejercicios Militares Conjuntos!”, escribió Trump. El presidente añadió que recientemente le solicitó al presidente surcoreano que se sumara a Estados Unidos en sus empeños por desnuclearizar a Irán, “y ellos dijeron: ‘¡No, gracias!’”
La medida es el ejemplo más reciente en que el presidente parece ponerse en contra de un aliado y en favor de un líder que gobiernos anteriores en Washington han presentado como un adversario. Trump y otros en su gobierno también han arremetido contra aliados de la OTAN por la supuesta falta de apoyo a la guerra lanzada por el mandatario contra Irán, incluso mientras intentan confrontar a una Rusia cada vez más agresiva en la región del Báltico.
Es también un giro brusco respecto a cómo ha visto su gobierno a Corea del Sur en meses recientes.
Durante una reunión en el Pentágono en mayo, Hegseth elogió al aliado de larga data por su “compromiso de aumentar el gasto en defensa” y su “liderazgo al asumir la responsabilidad principal de la seguridad de la península coreana”.
“Demuestra un reparto de cargas de la alianza que a todos los socios de Estados Unidos les convendría imitar”, añadió el secretario de Defensa.
Lo que dicen las fuerzas armadas de Estados Unidos sobre los ejercicios conjuntos
Los ejercicios de 11 días, en los que participan 18.000 soldados surcoreanos, fueron diseñados para reforzar la preparación ante posibles amenazas norcoreanas.
Las fuerzas armadas estadounidenses han dicho que los ejercicios veraniegos Escudo de la Libertad Ulchi refuerzan “el papel de la alianza como la piedra angular para la paz y la seguridad regionales”, y reafirman “el compromiso inquebrantable entre Estados Unidos y la República de Corea para defender sus patrias”.
Se tenía previsto que las fuerzas de Estados Unidos y Corea del Sur practicaran operaciones conjuntas en escenarios complejos, incluido un ejercicio con fuego real para poner a prueba la precisión conjunta en la selección de blancos y maniobras, el cruce de un cuerpo de agua amplio, y la distribución de equipo militar preposicionado, según las fuerzas armadas estadounidenses.
El entrenamiento conjunto comenzará días después de que Corea del Norte reanudó actividades de pruebas de misiles balísticos, prohibidas por la ONU.
El senador demócrata Mark Kelly, ex piloto de la Armada, criticó duramente la decisión de Trump. En una publicación en redes sociales, efectuada apenas horas después de la propia publicación del presidente, Kelly dijo que “socavar estos ejercicios conjuntos es miope y un error”.
Previamente este mes, Corea del Sur, Estados Unidos y Japón detectaron el lanzamiento de un misil balístico de corto alcance desde Corea del Norte, en lo que fue la primera actividad de pruebas de armas balísticas de Pyongyang desde finales de junio. El misil cayó en las aguas frente a la costa oriental norcoreana.
Corea del Norte amenaza con una fuerte respuesta
El gobierno norcoreano ha ejercido fuerte presión para ampliar sus arsenales nucleares y de misiles desde que la diplomacia de Kim con Trump se vino abajo en 2019. Los expertos dicen que Kim probablemente cree que un mayor arsenal de armas aumentaría sus posibilidades de arrancarle más concesiones a Washington en futuras negociaciones.
Corea del Norte amenazó el viernes con aplicar medidas severas no especificadas contra Estados Unidos y Corea del Sur, y describió sus ejercicios militares como “un ensayo para una guerra agresiva” que está desencadenando una mayor inestabilidad en la región.
La advertencia fue típica de la dura retórica que Pyongyang suele emplear antes de ejercicios militares de gran envergadura entre Washington y Seúl. Los expertos dicen que, a menudo, Corea del Norte ha utilizado los ejercicios de sus rivales como pretexto para intensificar sus pruebas de armamento, con el fin de ampliar sus arsenales y promover el apoyo público al gobernante norcoreano.
Trump se reunió tres veces con Kim durante su primer mandato para conversar sobre el programa nuclear del país, de las cuales la más reciente fue en 2019. Desde que regresó al cargo, el mandatario estadounidense ha expresado interés en continuar esas conversaciones.
El mandatario hizo su anuncio un día después de que publicara una foto de sí mismo de pie junto a Kim, y escribiera que ambos líderes se llevan muy bien “a pesar de la mirada poco amistosa en esta foto en particular”.
Esta no es la primera vez que Trump ha intentado poner fin a los ejercicios militares. Durante su primer mandato también emitió un anuncio sorpresivo, en el que calificó los juegos de guerra como “provocativos”.
“Vamos a detener los juegos de guerra, lo que nos ahorrará una cantidad tremenda de dinero, a menos y hasta que veamos que la negociación futura no marcha como debiera”, les dijo Trump a los reporteros después de su reunión de 2018 con Kim en Singapur.
Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
ALANNA DURKIN RICHER covers the Justice Department and federal courts. She joined The AP in 2013 and is based in Washington.
POR KONSTANTIN TOROPIN and ALANNA DURKIN RICHER
(AP Foto/Julia Demaree Nikhinson)


