Principe EnriqueLONDRES (AP) — La demanda final del príncipe Enrique, destinada a poner freno a los tabloides británicos, terminó en derrota el martes, después de que un juez determinara que no logró probar sus denuncias de invasión de la privacidad contra la editorial del Daily Mail.
El juez Matthew Nicklin rechazó las amplias inferencias en las que se había apoyado el duque de Sussex para intentar demostrar que Associated Newspapers Ltd. había incurrido en actividades ilegales. El magistrado indicó que existía una posibilidad realista de que las noticias provinieran de fuentes legítimas.
El fallo hace naufragar las demandas presentadas por Enrique y otras seis personas, entre ellas el cantante Elton John y la actriz y modelo Elizabeth Hurley, que buscaban una indemnización sustancial y cuyos costos legales, tras años de preparación y un juicio de 11 semanas, se estimaban en unos 40 millones de libras esterlinas (53,5 millones de dólares).
La editorial calificó el resultado como una “victoria abrumadora” y una “magnífica reivindicación” del periodismo del Mail.
El caso era el tercero y último de las demandas de Enrique en las que acusaba a editores de tabloides de emplear tácticas ilegales, como espionaje telefónico, o de contratar detectives privados para sacar trapos sucios y husmear en su vida.
“Fue perturbador sentir que cada uno de mis movimientos, pensamientos o sentimientos estaba siendo rastreado y vigilado solo para que el Mail pudiera ganar dinero con ello”, dijo Enrique en documentos judiciales.
Los periódicos negaron las acusaciones por considerarlas “preposterous”, e insistieron en que los cerca de 50 artículos en cuestión se basaban en fuentes legales, incluidos amigos, asistentes reales y publicistas que ofrecieron información a los reporteros.
El veredicto, difundido de forma remota y sin audiencia en el tribunal, coincidió con la visita de Enrique a su hogar en el Reino Unido, marcada por titulares sobre sus más recientes esfuerzos por reparar la ruptura con su padre, el rey Carlos III.
Enrique ha señalado que su litigio, con el que rompió la tradición de la familia real al buscar reparación en los tribunales, fue una fuente principal de su distanciamiento con su padre y su hermano, el príncipe Guillermo.
Su resentimiento hacia la prensa es profundo. La responsabiliza de la muerte de su madre, la princesa Diana, quien falleció en un accidente automovilístico en 1997 cuando era perseguida por paparazzi en París, y de los ataques contra su esposa, Meghan, duquesa de Sussex, que llevaron a la pareja a abandonar sus deberes reales y mudarse a Estados Unidos en 2020.
“Siguen yendo por mí, han convertido la vida de mi esposa en una miseria absoluta”, declaró Enrique durante el juicio, mientras contenía las lágrimas en el estrado de los testigos.
POR  BRIAN MELLEY
(Foto AP/Kirsty Wigglesworth, archivo)