BUNIA, República Democrática del Congo (AP) — El brote de ébola de más rápido crecimiento en la historia se ha cobrado la vida de más de 1.500 personas en el este de República Democrática del Congo, según datos oficiales difundidos el jueves, un aumento del 50% en aproximadamente una semana que muestra que el brote sigue superando a los esfuerzos de respuesta.La última actualización del gobierno congoleño muestra que, hasta el martes, se registraron 3.442 casos en el brote más reciente, con 1.521 fallecidos.
El brote declarado el 15 de mayo ha sido vinculado al virus bundibugyo, para el cual no hay vacunas ni tratamientos aprobados.
Actualmente hay 797 pacientes en aislamiento u hospitalizados, mientras que otros 615 se han recuperado, de acuerdo con los datos. El rastreo de contactos sigue siendo insuficiente, con apenas alrededor del 78% de los contactos conocidos monitoreados a nivel nacional, muy por debajo del objetivo del 95% que, según las autoridades sanitarias, se necesita para interrumpir los contagios.
Los desplazamiento por el conflicto armado y la minería ilegal en la región han dificultado el rastreo de miles de personas que han estado en contacto con personas infectadas.
El brote se concentra principalmente en la remota provincia de Ituri, en el este de República Democrática del Congo, donde se localizan casi el 90% de los casos, pero se han confirmado otros en cinco provincias, incluida una de las ciudades más grandes del país, Kisangani.
La vecina Uganda se declaró libre de ébola el martes tras el alta de su último paciente a mediados de junio.
El ébola es poco frecuente, pero muy contagioso y puede contraerse a través de fluidos corporales como el vómito, la sangre o el semen. La enfermedad que provoca es grave y a menudo mortal.
Este brote también ha matado a más personas a un ritmo más rápido que cualquiera de los anteriores, incluido el registrado entre 2014 y 2016, cuando se reportaron 28.000 casos y más de 11.000 decesos. En esa ocasión, se tardaron unos ocho meses en llegar a los 1.000 fallecidos.
La Organización Mundial de la Salud afirma que el riesgo global de propagación sigue siendo bajo porque el ébola se transmite por contacto directo con fluidos corporales, no por el aire, lo que hace que su contagio sea mucho más difícil que el de los virus respiratorios. Hasta ahora, los casos detectados fuera de la región afectada han sido identificados y contenidos rápidamente sin que haya una transmisión sostenida, señaló la agencia.
Sin embargo, en República Democrática del Congo, el riesgo de propagación sigue siendo “muy alto”, según la OMS.
La velocidad de transmisión del episodio actual se produce en medio de la preocupación pública porque muchas comunidades en las provincias afectadas sean inacesibles o hayan sido abandonadas por los equipos de respuesta en los últimos días por miedo a seguridad debido a ataques de residentes enojados y rebeldes.
La desinformación que afirma que el virus mortal no es real y las restricciiones a los funerales tradicionales para limitar los contagios han enfurecido a algunos residentes y han provocado ataques a instalaciones sanitarias.
Los socios internacionales que apoyan la respuesta al ébola en la zona sanitaria de Nyakunde, en Ituri, se retiraron temporalmente tras un ataque el 15 de julio a un hospital y a un centro de tratamiento, provocado por la muerte de un paciente.
Las autoridades sostienen que la marcha de las organizaciones de ayuda —incluidos los CDC de África y Mercy Corps— ha interrumpido la vigilancia, el rastreo de contactos y el suministro de material.
El doctor Désiré Duabo, director médico de la zona sanitaria, dijo que los socios habían proporcionado gran parte de los suministros, equipos y apoyos operativos, y advirtió que las pequeñas existencias que quedan están “casi agotadas”.
Ataques como el de Nyakunde están causando ansiedad entre los trabajadores de la salud y dificultan que puedan llevar a cabo sus funciones, dijo Pierre Akilimali, responsable de incidentes en la respuesta al ébola en el Instituto Nacional de Salud Pública de la República Democrática del Congo.
“Están trabajando en medio de riesgos de infección, así como de riesgos para su seguridad personal”, manifestó.
Las autoridades sanitarias locales afirman que la seguridad se ha estabilizado desde entonces e instan a sus colaboradores a regresar, y los CDC de África señalan que los equipos podrían redesplegarse la próxima semana.
Banchereau informó desde Dakar, Senegal.
MARK BANCHEREAU covers 22 countries across West and Central Africa for The Associated Press. He is based in Dakar, Senegal.
POR PROSPER HERI NGORORA and MARK BANCHEREAU
(AP Foto/Dirole Lotsima Dieudonne)