CARACAS (AP) — Familiares de los presos en Venezuela y activistas de derechos humanos reclamaron el martes la “libertad plena” de los detenidos luego de denunciar que las autoridades solo han excarcelado en los últimos días a una pequeña fracción de los más de 800 que se encuentran encerrados por motivos políticos.El Comité por la Libertad de los Presos Políticos, una organización que reclama la excarcelación en Venezuela de detenidos en las protestas que siguieron a las cuestionadas elecciones presidenciales de julio de 2024, señaló que han podido verificar únicamente 69 excarcelaciones.
“Nosotros como familiares”, junto a organizaciones de derechos humanos, “tenemos hasta ahora estas relaciones (cifras), lo que demuestra, una vez más que no se han efectuado, el número significativo de estas liberaciones que se mencionaron”, cuestionó Diego Casanova, vocero de dicho comité, en una protesta pacífica realizada dentro de la Universidad Central de Venezuela, la más grande y antigua del país.
La semana pasada, el gobierno venezolano anunció que liberaría a un “número importante” de venezolanos y extranjeros encarcelados, como un gesto para consolidar la paz y la convivencia, sin mencionar una cifra ni en qué condiciones legales lo iba a hacer. Lo anunció a pocos días de la intervención militar estadounidense en el país y la captura del expresidente Nicolás Maduro.
Foro Penal, una de las organizaciones civiles más prestigiosas de Venezuela, ha dicho por su parte que hasta la mañana del martes verificó la liberación de 56 detenidos por “razones políticas”.
El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, rechazó las cifras dadas de “forma mezquina” por activistas de derechos humanos y afirmó que “a la fecha van más de 400 personas excarceladas”, sin identificarlas, lo que imposibilita determinar si los liberados se encontraban en prisión por motivos políticos o de otra índole.
“Las primeras 160, el 23 de diciembre” del año 2025, añadió el legislador en alusión a las liberaciones registradas a finales del año pasado que incluyó al menos a 71 personas que habían sido arrestadas en relación con la crisis política tras las polémicas elecciones presidenciales de 2024.
Pero Casanova subrayó que “ha quedado demostrado una vez más que no puede haber transición en Venezuela si no hay libertad plena e incondicional de todos los presos políticos y la represión que los llevó a las cárceles en las que están hoy, continúa”. Alertó que “en los últimos días, luego de que se generó esta expectativa (de excarcelaciones), se han sumado nuevos casos y en el comité incluso ya llevamos una cifra de al menos 100 personas nuevas que se han registrado” como detenidas.
Estados Unidos y la oposición venezolana han exigido durante mucho tiempo la liberación de todos los opositores, activistas y periodistas detenidos, denunciando que el gobierno los usa como herramienta política. Las autoridades niegan que haya prisioneros detenidos injustamente, acusándolos de conspirar para desestabilizar a Maduro.
Por su lado, el ministro de Relaciones Interiores de Venezuela, Diosdado Cabello, afirmó el martes que varios organismos policiales y científicos trabajan en la identificación de los fallecidos durante la intervención militar estadounidense.
Ante la demora de las autoridades para ofrecer una cifra total de muertos, Cabello indicó que “no hablamos de la cantidad de fallecidos o asesinados porque las explosiones fueron tan fuertes que bueno, ahí hay personas que no sabemos dónde están”.
Algunos cuerpos quedaron fragmentados “de tal manera que es imposible” tener una identificación plena sin una serie de análisis, indicó el ministro en una rueda de prensa.
Explicó que es necesario “el estudio que se hace para ver el ADN de restos humanos”, un trabajo que está a cargo de la policía científica con la ayuda del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas.
La semana pasada, en una ceremonia realizada en el Fuerte Tiuna —la mayor instalación militar del país que está situada en el suroeste de Caracas—, la presidenta encargada Delcy Rodríguez entregó condecoraciones a varios familiares de militares fallecidos y heridos, sin mencionar tampoco una cifra.
De acuerdo con datos del ejército de Venezuela, al menos 24 elementos de seguridad venezolanos murieron durante el ataque estadounidense. Por su parte, el gobierno de Cuba anunció el 4 de enero que 32 agentes militares y policiales cubanos que trabajaban en Venezuela también fallecieron en la operación militar.
Maduro fue capturado en la madrugada del 3 de enero junto a su esposa Cilia Flores. Posteriormente, fue trasladado a territorio estadounidense, donde ambos comparecieron el 5 de enero ante un tribunal de Nueva York para enfrentar cargos de narcoterrorismo. El depuesto mandatario se declaró inocente.
Sobre la situación del país, el ministro Cabello comentó que lo que se percibe en el país es “la normalización… dentro de una tensa calma”, dado que “Venezuela no había sido bombardeada nunca”.
A su vez restó importancia a la lenta reactivación de las actividades cotidianas y remarcó que tradicionalmente durante los primeros días del año numerosos comercios e industrias permanecen cerrados y otorgan vacaciones colectivas a sus trabajadores.
“Nosotros tenemos que seguir adelante. La presidenta encargada ha estado trabajando en la calle entregando obras que ya estaban listas”, dijo, mientras los cuerpos de seguridad “estaremos aquí trabajando mañana, tarde y noche, todos los días, la semana, para darle tranquilidad a nuestro pueblo”.
En tanto, una caravana con cientos de transportistas, en su mayoría motociclistas dedicados al transporte de personas y el reparto de compras, recorrió la capital venezolana en apoyo al gobierno de Rodríguez y exigiendo la liberación del depuesto presidente y su esposa.
“Los transportistas seguimos trabajando para nuestro pueblo, no nos paramos, seguiremos prestándole el servicio a nuestro pueblo”, dijo. José Encarnación Rodríguez, de 24 años, abordo de su “mototaxi”. “Venezuela no se detiene”.
POR JORGE RUEDA
(AP Foto/Matias Delacroix)


